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Cultura·

Andorra protege Cal Piedro y fragmentos de murales medievales como bienes patrimoniales

El Ministerio de Cultura inicia trámites para incluir la masía de Cal Piedro en el Inventario General y declarar dos murales del siglo XIII de la iglesia de Sant Esteve como bienes muebles de interés histórico excepcional.

Claves

  • Cal Piedro en Ransol incluido en el Inventario General del Patrimonio Cultural por su arquitectura vernácula de los siglos XVIII-XIX y autosuficiencia.
  • Dos fragmentos murales de la iglesia de Sant Esteve —'El bes de Judes' y 'La flagel·lació'— declarados bienes culturales muebles de interés.
  • Fragmentos adquiridos por el Ministerio en julio de 2024, representan arte medieval andorrano del siglo XIII.
  • Período de consulta pública de un mes abierto para alegaciones sobre las declaraciones.

El Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes de Andorra ha iniciado trámites para reforzar la protección de tres elementos patrimoniales significativos: la inclusión de Cal Piedro, en Ransol, como bien inventariado en el Inventario General del Patrimonio Cultural, y la declaración de dos fragmentos de pinturas murales de la iglesia de Sant Esteve, en Andorra la Vella, como bienes culturales muebles de interés.

Cal Piedro destaca como uno de los mejores ejemplos de arquitectura vernácula andorrana. Construida probablemente a finales del siglo XVIII y principios del XIX, la propiedad conserva una autenticidad excepcional, con su estructura exterior e interiores en gran parte inalterados con el tiempo. El conjunto incluye la casa principal, una era contigua con dependencias agrícolas y dos pozos cercanos. Aunque actualmente deshabitada, preserva la distribución tradicional de una masía rural andorrana, con espacios como la cocina, graneros, dormitorios, bodega, horno y sala de amasar. Además, alberga un taller de carpintería y una pequeña herrería —características poco comunes que resaltan las operaciones agrícolas autosuficientes del lugar y le aportan un valor etnológico sustancial—. La conservación de muebles e objetos muebles originales subraya aún más su importancia como testigo de la historia social, económica y cultural de Andorra.

Los fragmentos murales, titulados *El bes de Judes* (*El beso de Judas*) y *La flagel·lació* (*La flagelación*), fueron adquiridos por el ministerio en julio de 2024 para salvaguardar una pieza clave del patrimonio cultural andorrano. Estas obras tienen una importancia excepcional como evidencia única de la sociedad y la cultura medievales andorranas. Permanecen inextricablemente ligados a la iglesia de Sant Esteve, declarada bien cultural de interés, y forman parte de un conjunto pictórico del siglo XIII que sirve de referencia clave para entender el arte medieval europeo.

De acuerdo con la normativa vigente, se ha abierto un período de información pública de un mes que permite a los interesados presentar alegaciones o comentarios.

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