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Cultura·

Ministra de Cultura de Andorra defiende zona de protección de iglesia ante furia de propietarios

Mònica Bonell insiste en que la zona de Sant Joan de Caselles en Canillo sigue la ley de patrimonio, no es expropiación. Pide diálogo con dueños, detalla recursos y avanza reformas legales.

Claves

  • Mònica Bonell insiste en que la zona de 260.000 m² sigue la ley de patrimonio, no es expropiación.
  • Propietarios protestan por restricciones desproporcionadas sin compensación y falta de estudios justificativos.
  • Bonell responde a la crítica de Carine Montaner, destaca opciones de recurso y revisiones legales próximas.
  • Zona integrada en plan urbanístico de Canillo con restricciones previas en áreas de riesgo.

La ministra de Cultura, Mònica Bonell, ha rechazado las afirmaciones de que la zona de protección alrededor de la iglesia de Sant Joan de Caselles en Canillo suponga una expropiación de los terrenos afectados, e insiste en que el Gobierno simplemente está aplicando la legislación de patrimonio cultural.

La zona, aprobada por decreto, abarca unos 260.000 metros cuadrados e incluye un área de acompañamiento y una zona preventiva destinadas a preservar el monumento y evitar impactos. Los propietarios han calificado los límites de desproporcionados en relación con el tamaño de la iglesia, y se quejan de nuevas restricciones de uso sin compensación. Argumentan que la documentación de la administración se centra mucho en la historia y el valor cultural del lugar, pero no justifica la extensión de la zona mediante estudios de visuales, simulaciones o topografías. Los dueños también cuestionan si la preservación de las vistas justifica unos límites tan amplios, recordando que el Gobierno consideró previamente un centro de intercambio de terrenos en ese lugar. Expresan un profundo sentimiento de injusticia, señalando que sus antepasados donaron el terreno para la propia iglesia.

Las declaraciones de Bonell siguen a las críticas de la consejera de Andorra Endavant Carine Montaner, quien calificó las restricciones de "escandalosas" en redes sociales y destacó la falta de indemnización. La ministra reconoció el derecho de los propietarios a sentirse enfadados, pero acusó a Montaner de demagogia por alinearse con ellos. "No estamos realizando ninguna expropiación; estamos aplicando la ley de patrimonio cultural", afirmó Bonell.

Ella enfatizó que las medidas siguen la ley de 2003, enmendada en 2013, que difiere de los procedimientos de expropiación que incluyen compensación. Los funcionarios colaboraron con los técnicos de la comuna de Canillo y los consellers al incorporar la zona al plan urbanístico parroquial, donde algunas áreas ya estaban restringidas por prohibiciones previas de construcción en zonas de riesgo.

Las partes afectadas pueden presentar alegaciones y recursos, señaló Bonell, con el Gobierno comprometido a acatar cualquier decisión judicial. Se hicieron esfuerzos por consultar a los propietarios, aunque dijo que el diálogo depende de las circunstancias.

El Gobierno planea revisar la ley de patrimonio, incluyendo la revisión del anexo de bienes que necesitan zonas de protección, en conversaciones con las comunas. Bonell sugirió que en algunos casos podrían bastar herramientas alternativas, citando las salvaguardas existentes en el Valle de Madriu.

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