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Cultura·

L’Ermità de Meritxell Play regresa al escenario andorrano por el aniversario del santuario

Interpretada por alumnos de teatro local, la obra recrea el drama de una familia del siglo XIX cuando el heredero se convierte en ermitaño de Meritxell. Con financiación gubernamental, preserva dialecto y tradiciones andorranas en las celebraciones.

Claves

  • Representada por alumnos de Escola de Teatre Entreacte el 26 de septiembre a las 20 h en Sala Perecaus de Canillo.
  • Dirigida por Mercè Canals, adaptada del guion del monje Ambrós Caralt recuperado por mossèn Ramon.
  • Drama familiar del siglo XIX sobre el heredero que elige ser ermitaño de Meritxell; segunda puesta en escena completa en Andorra.
  • Financiada con 7.500 € cada uno por el Gobierno andorrano y el Comú de Canillo para preservar tradiciones culturales.

La obra L’Ermità de Meritxell, escrita por el monje Ambrós Caralt, regresa a las tablas el 26 de septiembre a las 20 horas en la Sala Perecaus de Canillo. Dirigida y adaptada por la dramaturga Mercè Canals a petición de mossèn Ramon, la producción coincide con el 50.º aniversario de la construcción del Santuari de Nostra Senyora de Meritxell y busca recuperar historias y tradiciones andorranas.

Los estudiantes de la Escola de Teatre Entreacte interpretarán la obra, con vestuario diseñado por Anna Mangot. Se trata solo de la segunda puesta en escena completa en el Principat, tras una única representación anterior. Mossèn Ramon recuperó el guion el año pasado y encargó a Canals una lectura escénica en aquel momento, pero la falta de fondos pospuso la producción completa hasta ahora.

La iniciativa cuenta con el respaldo del Gobierno andorrano y del Comú de Canillo, que aportan cada uno 7.500 euros. La ministra de Cultura, Juventud y Deportes, Mònica Bonell, y la concejala de Canillo Sílvia Mandicó subrayaron la necesidad de apoyo institucional a las iniciativas que recuperan y promueven la cultura popular de Andorra.

El drama se centra en una familia de finales del siglo XIX que se ve sumida en el caos cuando el heredero opta por servir como ermitaño de Meritxell, un rol histórico que implicaba custodiar la ermita original. Mossèn Ramon lo describió como “un cargo importante para el país”. Canals ha conservado el dialecto andorrano del siglo XIX, incorporando toques modernos para amplificar el conflicto familiar.

El techo del santuario llevaba inscritas anteriormente los nombres de antiguos ermitaños, lo que resalta el papel de la tradición en el legado espiritual y cultural de Andorra. Bonell destacó el lugar de la obra entre los eventos del aniversario que preservan este patrimonio.

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