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Cultura·

El Gobierno planea bloquear marcas en elementos culturales inventariados como la máscara de oso de Ordino tras

aprobación controvertida en 2024, en medio de demandas de la oposición por acción urgente y nuevas protecciones patrimoniales.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraAltaveuEl PeriòdicBon DiaARA

Claves

  • Gobierno andorrano actualizará el artículo 2 de la Ley de Marcas de 1996 para vetar registro de elementos del patrimonio cultural inventariados.
  • Desencadenado por aprobación en 2024 de marca con máscara de oso de Ordino de festival satírico.
  • Oposición exige controles previos al registro, revocación de marca existente y tramitación acelerada alineada con convenios de la Unesco.
  • Nueva Ley de Patrimonio Cultural en curso busca fortalecer protecciones inmateriales para 18 elementos nacionales y 4 de la Unesco.

El Gobierno andorrano modificará la Ley de Marcas de 1996 para impedir el registro de elementos del patrimonio cultural inventariados, tanto materiales como inmateriales, tras la aprobación en 2024 de una marca privada que incluye la máscara de oso de Ordino de su festival satírico, combinada con un nombre de empresa.

Las ministras Conxita Marsol, de Presidencia, Economía, Empleo y Vivienda, y Mònica Bonell, de Cultura, Juventud y Deportes, expusieron el plan durante la sesión de control del Consejo General del jueves. Respondieron a preguntas de la líder del Grupo Social Demócrata, Susanna Vela, quien describió el episodio como una exposición de vulnerabilidades en las protecciones culturales y cuestionó por qué el Gobierno no había utilizado plenamente las herramientas de la Ley de Patrimonio Cultural de 2003. Vela advirtió de riesgos para otros bienes, como los arlequines de Canillo, y pidió controles previos al registro similares a los de los símbolos estatales, junto con la revocación de la marca existente de la máscara de oso.

Marsol confirmó que las normas actuales exigen que la Oficina de Marcas apruebe tales combinaciones, dejando los desafíos a los tribunales de la Batllia. Indicó que se han registrado unas 40.000 marcas desde 1996, con los tribunales anulando alrededor de 100 por violaciones de derechos previos. Para cerrar la laguna, el Gobierno planea actualizar el artículo 2 para excluir los bienes culturales inventariados por el ministerio. Bonell subrayó la necesidad de un informe jurídico para definir los cambios, sin plazo firme para su finalización o presentación parlamentaria. El Ejecutivo ha rechazado revocar la marca de Ordino sin nuevas leyes o acción judicial de las partes afectadas.

Figuras de la oposición, incluido el líder de Concòrdia, Cerni Escalé, denunciaron la «falta de protección» del patrimonio inmaterial y urgieron un procesamiento urgente y multipartidista del proyecto de ley, dada la antigüedad de casi 30 años de la norma y sus conflictos con las convenciones de la Unesco que Andorra ha suscrito. Bonell mostró apertura a la colaboración para acelerar el progreso.

Bonell destacó el trabajo en curso en una nueva Ley de Patrimonio Cultural para reforzar las protecciones inmateriales, señalando 18 elementos nacionales de este tipo y cuatro inscritos en la Unesco. No ha surgido ninguna queja formal desde el registro de 2024, pese a su estatus previo de inventariado.

La Asociación de Cultura Popular de Ordino expresó su aprobación pero instó a la rapidez, con el miembro Albert Roig —autor de un libro sobre la tradición— enfatizando que las leyes culturales deben prevalecer sobre las reclamaciones privadas. Pidió a las instituciones que vigilen los riesgos interinos y eviten retrasos antes de que termine el mandato legislativo en un año.

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