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Cultura·

La exposición de C215 en Andorra celebra la emancipación y el laicismo franceses

Los murales y retratos del artista callejero homenajean a figuras ilustradas y a Samuel Paty, y llaman a apoyar a los profesores ante el auge del radicalismo a través del alcance público del arte urbano.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • Incluye murales, retratos en buzones y lienzos sobre emancipación, Ilustración y derechos humanos.
  • Acompaña el libro *Figures de la laïcitat*, escrito con Jean Pierre-Sakoun.
  • Homenajea a Samuel Paty, profesor asesinado por enseñar laicismo.
  • Resalta el papel del arte callejero en el compromiso público contra el fundamentalismo.

El artista callejero francés Christian Guémy, conocido como C215, ha llevado su obra al Espai Caldes de Andorra con una instalación que celebra a figuras clave en la lucha de Francia por la emancipación, los ideales de la Ilustración, el enciclopedismo, la Declaración Universal de los Derechos Humanos y el laicismo.

El artista de 52 años, oriundo de Bondy, cerca de París, ve el arte como una herramienta de cambio social. Su exposición incluye murales, retratos en buzones —su motivo característico— y lienzos. Acompaña al libro *Figures de la laïcitat*, escrito junto a Jean Pierre-Sakoun, concebidos para complementarse y llegar a audiencias diversas.

La muestra se prolonga hasta el 13 de marzo y busca provocar reflexión mientras promueve el patrimonio cultural francés y las personalidades detrás de los movimientos emancipadores. Entre ellas, Guémy destaca a Samuel Paty, el profesor que aparece en la portada del libro. Paty cobró trágica notoriedad como víctima del terrorismo por enseñar simplemente el laicismo en el aula. «Los profesores son esenciales para defender el laicismo», afirmó Guémy, quien añadió que apoyarlos y empoderarlos es vital ante el auge del radicalismo, la polarización en línea y el fundamentalismo religioso.

Guémy defiende el arte urbano por su contacto directo con el público, libre de presiones comerciales o intermediarios. Prefiere los estarcidos, que permiten creaciones rápidas y a pequeña escala —a veces sin permiso— que se pueden replicar. Algunos retratos de la exposición adoptan un estilo renovado, mientras que otros aparecen en papel en el libro. Los espacios urbanos, argumenta, funcionan como ágoras modernas, accesibles para todos independientemente del idioma, la edad, el origen social o los conocimientos artísticos.

En una era de ciudades estandarizadas por la economía y el marketing, Guémy cree que el arte callejero ofrece un soplo humanizador, aunque mantenerlo sigue siendo un reto.

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