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Cultura·

Los castellers de Andorra construyen torres como pegamento social en tierra no tradicional

Los fundadores Juli Peña y Pere Baró destacan la camaradería en un territorio sin tradición, superando los reveses de la pandemia para dominar formaciones clave como la torre de sis y el 7 de 6.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • Fundada en 2015 por Peña; debut en abril de 2015, nombrada mejor colla de seis pisos en 2017.
  • Pausa por covid redujo el número a 15; refundación virtual llevó a dominar torre de sis, 5 de 6 y baixar de 7 de 6.
  • Enfoque social atrae miembros por la camaradería, incluso ayudando en colocaciones laborales en territorio no tradicional.
  • Objetivos: mantener el ambiente, recuperar 3 de 6, expandirse por las siete parroquias de Andorra.

Juli Peña y Pere Baró, líderes del grupo Castellers de la Vall del Valira de Andorra, describen la construcción de torres humanas como un pretexto para el vínculo social en un país sin una tradición arraigada en esta práctica.

Peña, que fundó dos peñas catalanas de aficionados antes de mudarse a Andorra, creó la colla aquí en colaboración con otra persona. Baró se unió hace unos nueve años, atraído por un amigo de la universidad que participaba, a pesar de no tener experiencia previa.

Los hitos clave incluyen la actuación debut del grupo en abril de 2015 y la nominación en 2017 como la mejor colla de seis pisos. Baró destaca el primer evento posterior a la covid, cuando volvieron a construir con éxito una torre de seis. La pareja enfatiza la dimensión social: como un grupo pequeño en un territorio castellero no tradicional, han atraído miembros a través de la camaradería, incluso ayudando a algunos a encontrar trabajo.

La pandemia interrumpió el impulso justo cuando el grupo ganaba tracción. Tras la pausa, el primer ensayo atrajo solo a 15 personas, lo que llevó a una refundación virtual. Ahora están en una fase fuerte, recuperando logros pre-covid como la torre de sis, el 5 de 6 y, más recientemente, el baixar de un 7 de 6, una estructura que exige una pinya base robusta. Ahora dominan las tres formaciones estándar.

El clímax de una construcción llega durante el baixar, cuando las secciones finales se desmontan en medio del agotamiento y la euforia colectiva. «La enxaneta puede levantar la mano en lo alto de la torre», señala Peña, «pero si se derrumba después, el triunfo sabe a poco». Baró está de acuerdo, señalando el momento culminante de la enxaneta como el más tenso: con la multitud rugiendo y sin posibilidad de retroceder, se centra en proyectar calma.

Los objetivos a corto y medio plazo se centran en mantener el ambiente positivo, sostener las construcciones de torres y recuperar el 3 de 6. Peña insiste en consolidar la asistencia en las siete parroquias de Andorra. «Construir torres es la excusa para juntarnos», añade Baró. «Sin ese calor humano, no se harían».

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: