Volver al inicio
Cultura·

El Centre de la Cultura Catalana celebra 30 años promoviendo el catalán en Andorra

La organización con sede en Andorra repasa tres décadas de iniciativas culturales en medio de recortes presupuestarios y desafíos lingüísticos, con el compromiso de perdurar.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • Fundado el 16 de enero de 1995, con iniciativas como festivales de teatro, premios de canciones y tándems lingüísticos.
  • Recorte de fondos de la Generalitat de Catalunya tras 2013 provocó un fuerte descenso de actividad y despidos.
  • El catalán prospera en entornos oficiales pero escasea en las calles andorranas, según la actual presidenta Teresa Cabanes.
  • Proyectos pasados asumidos por entidades públicas; el centro persiste de forma modesta, organizando eventos de la flama del Canigó.

El Centre de la Cultura Catalana en Andorra celebró su 30 aniversario este mes, reflexionando sobre tres décadas de esfuerzos por promover la lengua y la cultura catalanas en medio de desafíos en evolución.

La organización celebró su asamblea fundacional el 16 de enero de 1995 en Escaldes-Engordany a las 19:45 horas, bajo el lema «Una nueva entidad al servicio de nuestra lengua y nuestra cultura». El acto público contó con discursos de figuras como Josep Millàs, entonces presidente de Òmnium Cultural, y Joan Francesc Mira, responsable de Acció Cultural del País Valencià. Presidieron la junta provisional Fèlix Canet, Salvador Brasó y Àlvar Valls.

La actual presidenta, Teresa Cabanes, que se incorporó como voluntaria en 2001, describió la misión original del centro como fomentar la integración de la cultura catalana, impulsar la lengua y generar consenso. En su primera década, el grupo lanzó un amplio abanico de iniciativas que cobraron impulso rápidamente. Entre ellas, la Mostra de teatre i cinema català, el premio Carles Sabater a canciones en catalán, voluntariado lingüístico y parejas de tándem, concursos de belenes y presentaciones de libros con autores catalanes.

«Teníamos los recursos y los medios para proponer tantas cosas entonces», dijo Cabanes. Hoy, el evento estrella del centro sigue siendo la recepción anual de la flama del Canigó para las fiestas de Sant Joan, que organiza con un fuerte apoyo y entusiasmo comunitario.

La actividad cayó en picado después de 2013, cuando la Generalitat de Catalunya recortó la financiación a numerosas organizaciones, incluida esta. «Fueron tiempos duros. Teníamos local y dos trabajadores, lo que nos permitía hacer mucho, pero sin ese apoyo tuvimos que reducir», explicó Cabanes. El centro ya no puede llenar un calendario cultural completo como antes.

Sobre la promoción de la lengua, Cabanes expresó preocupación: los entornos oficiales están bien, pero «en la calle, no encontrarás catalán. Esa es la realidad, no nos podemos engañar».

A pesar de los retrocesos, enfatizó la continuidad. «La gente no nos ha fallado; seguimos colaborando y el propósito del centro perdura». Muchos proyectos pasados, como el voluntariado lingüístico y las representaciones teatrales, han sido asumidos por la administración pública. «Sembramos la semilla y esas iniciativas perduran, eso es lo que impulsa el movimiento», dijo. Aunque Cabanes querría recuperar el premio Sabater, se enorgullece del proyecto perdurable del centro. «Nuestra presencia puede ser modesta ahora, pero seguimos aquí».

Comparte el articulo en

Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: