Edición ilustrada del 40.º aniversario de Pedra de tartera de Maria Barbal
Columna publica una edición gráfica conmemorativa de Pedra de tartera con dibujos de Áurea López y guion de I. L. Escudero
Claves
- Columna publica edición ilustrada del 40.º aniversario con arte de Áurea López y guion de I. L. Escudero
- *Pedra de tartera* suma unas 70 ediciones y más de 500.000 ejemplares vendidos
- La novela (menos de 150 páginas) narra la vida de Conxa durante la República, Guerra Civil y primeros años del franquismo
- Áurea López tuvo dificultades para hallar imágenes de archivo del Pallars c. 1915; Barbal revisó el guion de la novela gráfica
Columna ha publicado una edición ilustrada para conmemorar el 40.º aniversario de *Pedra de tartera*, de Maria Barbal, con dibujos de Áurea López y guion de I. L. Escudero. La nueva edición conmemorativa repasa la vida de Conxa, una mujer del Pallars, cuya historia se ha convertido en una de las obras más conocidas de Barbal.
Barbal afirma que el libro conserva su esencia a través de la «memoria histórica» y espera que la edición ilustrada atraiga a lectores de cómics hacia la historia de la novela, ayudándoles a comprender «lo que significa una guerra y una posguerra a través de la pequeña historia de una familia». *Pedra de tartera* ha aparecido en unas setenta ediciones de distintos editores y colecciones y ha vendido más de 500.000 ejemplares.
Localmente, el libro se considera un hito para la literatura con raíces en los Pirineos. Isidre Domenjó, presidente de la Asociación del Libro de los Pirineos, sostiene que la novela puso al Pallars en el mapa literario no solo como escenario o paisaje, sino como una sociedad rural de montaña con rasgos identitarios claros. Para lectoras de larga data como Anna Martí Pellicer, profesora de literatura y coordinadora de uno de los clubes de lectura más antiguos de La Seu, el impacto de la novela radica en su aparición oportuna: en un momento en que los Pirineos tenían poca literatura autóctona visible, *Pedra de tartera* abrió la puerta al reconocimiento de los lectores urbanos. Albert Villaró describe el libro como «una revelación» en su época, comparando su importancia cultural —aunque en un contexto diferente— con el efecto que tuvo *La plaça del Diamant* en las letras catalanas.
Publicada por primera vez en 1985, la novela se narra en primera persona por Conxa, que, en la vejez, repasa su vida en una especie de memorias dividida en tres etapas. Ambientada en el Pallars desde principios del siglo XX hasta los años sesenta, la narración sigue los acontecimientos que marcan la vida de Conxa: la llegada de la República, la Guerra Civil y los primeros años del franquismo. También refleja realidades locales como la pobreza, la dependencia de los parientes, la pérdida de su marido en la Guerra Civil y el traslado del Pallars rural a la Barcelona urbana. La forma compacta del libro —menos de 150 páginas— y su voz y tensión han sido muy elogiadas.
Barbal describió la novela en la presentación de la nueva edición como «un hijo muy maduro, muy feliz de estar aquí hoy». Apuntó que una versión ilustrada puede hacer más concretos a los personajes, las expresiones, los paisajes y los interiores domésticos; en la novela original, esos detalles quedaban a la imaginación de cada lector.
La ilustradora Áurea López dijo que uno de sus principales desafíos fue encontrar documentación sobre la vida en el Pallars alrededor de 1915, que difiere notablemente de la Barcelona del mismo año. Los registros fotográficos de actividades rurales cotidianas eran escasos; consultó el archivo histórico de Pallars Jussà, pero aún encontró lagunas. López añadió que la novela revela a Conxa a través de las descripciones de los demás, y que su concepción inicial de Conxa era «una persona tierna». Encontró difícil envejecer de forma convincente al personaje.
La primera versión del guion de la novela gráfica fue escrita por I. L. Escudero y revisada por Barbal.
Fuentes originales
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