La 32ª edición de Els Pastorets presenta sombras chinescas ampliadas y coreografía mejorada en Sant Julià de Lòria
El espectáculo navideño impulsado por voluntarios regresa al aire libre con efectos visuales pulidos, magia y giros folclóricos tras el incendio de 2022.
Claves
- Sombras chinescas ampliadas, efectos visuales, trucos de magia y coreografía elaborada anunciados por las codirectoras.
- Se estrena el 26 de diciembre al aire libre ante la Casa Comuna; dura 45 minutos, adaptado de Folch i Torres con guiños folclóricos como Canòlica femenina.
- Segundo año al aire libre tras el incendio de 2022; ensayos superaron lluvia y frío gracias al trabajo voluntario.
- Destaca los lazos comunitarios, tradiciones familiares e innovaciones que atraen a locales y visitantes.
La 32ª edición de *Els Pastorets* en Sant Julià de Lòria contará con un uso ampliado de sombras chinescas, nuevos efectos visuales, trucos de magia y una coreografía más elaborada, han anunciado las codirectoras Núria Montes y Txell Díaz. El espectáculo impulsado por voluntarios, con unos 100 participantes de entre 2 y 70 años, se estrena el 26 de diciembre frente a la Casa Comuna con sesiones a las 18 y 20 horas, seguidas de representaciones el 28 de diciembre y los 4 y 6 de enero.
Los ensayos comenzaron en octubre y alcanzaron pases completos con vestuario este fin de semana a pesar de la lluvia, el frío y la amenaza de nieve. Este es el segundo año al aire libre, un cambio motivado por el incendio de 2022 en el Centre de Congressos que dejó el teatro inutilizable. Díaz destacó mejoras significativas respecto al debut del año pasado. «Entonces fue experimental: aprendíamos con las sombras y la puesta en escena al aire libre. Ahora está mucho más pulida y dinámica como espectáculo callejero», dijo durante una reciente sesión.
El guion, adaptado de Folch i Torres, se ha acortado a unos 45 minutos para mejorar el ritmo, con las sombras ayudando a comprimir escenas —de 15 minutos a solo tres en algunos casos— para adaptarse al formato al aire libre. Un cambio destacado es que el papel de Getzé lo interpreta una Canòlica femenina, una viuda tentada por el diablo, que incorpora temas sutiles sobre cómo Satanás acecha a las mujeres. Otros ajustes incluyen a San Miguel como la «dama blanca» y a los ángeles como menairons, un guiño al folclore andorrano.
El elenco diverso, con miembros principales que regresan y nuevos incorporados, supera obstáculos logísticos gracias a un trabajo en equipo impecable. Los técnicos montan escenografía, sonido e iluminación al aire libre, protegiendo los accesorios de la llovizna, mientras los intérpretes preparan vestuario y maquillaje cerca entre risas. Canolich Giribet, de 20 años, que interpreta a Farigola desde la infancia, elogió la camaradería: «Somos un grupo muy unido que se apoya mutuamente». Añadió que el tiempo atmosférico aumenta la intensidad, pero mantiene todo productivo y divertido.
Pol Martos, que interpreta al joven Satanàs, relató anécdotas de resbalones convertidos en improvisaciones cómicas, atribuyéndolo a la tradición familiar —varios parientes Martos, incluido su hermano Enric como Lluquet y su tío Enric como Jeremies, han participado a lo largo de los años, llegando a contar con 15 miembros—. Nuevas voces como Edith García (pastora del pueblo), Laia Guillé (guardiana) y otras destacaron la alegría del tiempo en el escenario, los lazos parroquiales y el espíritu voluntario.
Díaz subrayó el atractivo comunitario de la producción: una gran empresa que une a la parroquia, exige cariño en la dirección y renueva un ritual navideño querido con innovaciones oportunas, atrayendo a locales y visitantes por igual.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: