Volver al inicio
Cultura·

Ordino y Encamp reviven las procesiones de caramelles de Pascua con música y tradición

Ordino celebró su procesión anual de caramelles de Pascua el domingo bajo cielos despejados, con unos 20 cantantes de la Coral Casamanya llenando las calles históricas de la parroquia de música.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraBon DiaAltaveu+1

Claves

  • La procesión de caramelles de Pascua en Ordino contó con 20 cantantes de la Coral Casamanya interpretando valses, sardana y himno nacional mientras recogían donaciones.
  • Encamp revivió por segundo año el festival de Sant Romà de les Bons con 15-20 jóvenes cantantes con atuendo tradicional tras la misa.
  • Los eventos destacan el apoyo comunitario, la implicación juvenil y la preservación de tradiciones musicales andorranas medievales.
  • Las procesiones incluyeron rutas históricas, comidas comunitarias y bailes de sardana pese a desafíos de reclutamiento.

Ordino celebró su procesión anual de caramelles de Pascua el domingo bajo cielos despejados, con unos 20 cantantes de la Coral Casamanya llenando las calles históricas de la parroquia de música. Partiendo al mediodía desde la Plaça Major frente al comú, el grupo interpretó cuatro piezas —dos valses, la sardana *La Grandalla* y el himno nacional *El Gran Carlemany*— mientras recorría carrer del Mig, placeta del Pajó y Segudet. Un miembro recogió donaciones voluntarias en una cesta, evocando la costumbre medieval de reunir huevos para una fritada compartida, ahora adaptada a contribuciones en efectivo. Cor el director de la Coral, Josep Puig, describió el ambiente festivo del día, señalando el objetivo de los cantantes de permitir a la gente «cantar y disfrutar» de sus canciones. Enfatizó el carácter itinerante de la tradición, pero apuntó a los obstáculos de reclutamiento, ya que los gustos musicales modernos disuaden a los participantes más jóvenes. La inclusión de un cantante joven trajo optimismo, con Puig destacando la implicación familiar: los hijos de antiguos miembros son más propensos a unirse. Originaria de los ritos pascuales medievales que celebraban la resurrección y la primavera, la práctica ganó popularidad más tarde gracias a las adaptaciones románticas de Anselm Clavé, a menudo interpretadas por jóvenes para mujeres. El cònsol menor Eduard Betriu y la consellera general Berna Coma asistieron junto a residentes, turistas y visitantes, que mostraron un fuerte apoyo. El evento refuerza el papel de Ordino en la preservación de las caramelles, junto a Sant Julià de Lòria y los renacimientos emergentes en otros lugares. En Encamp, el festival de Sant Romà de les Bons el lunes de Pascua consolidó su regreso por segundo año, impulsado por 15 a 20 jóvenes cantantes con atuendo tradicional, liderados por el caramellaire mayor Bernat Sánchez y el menor Pau Mortés. Tras una misa solemne en la iglesia románica-lombarda del siglo XII —consagrada en 1164 con una sola nave, ábside semicircular, reproducciones de frescos góticos y puerta original—, cantaron piezas como *La Pepa d’Andorra - Les ninetes d’Ordino*, *La Fhasa* y *El Gran Carlemany*, cosechando aplausos de las multitudes. El día incluyó la distribución de hojas de laurel con recogida de donaciones, un desayuno comunitario y bailes de sardana que unieron a los locales de les Bons con el resto de la parroquia. El concejal de Cultura, Infancia y Juventud, Joan Sans, dio la bienvenida al crecimiento desde la pausa por la pandemia de 2019, citando el aumento de voluntarios, el buen tiempo y el respaldo del comú. «Hay juventud en Encamp ansiosa por la tradición. Lo demostramos el año pasado, y este año somos un grupo aún mayor», dijo. Mortés, inspirado en su herencia familiar —su abuelo cantó de joven—, predijo su longevidad, con planes para rotar grupos de edad y ampliar la implicación juvenil y garantizar el relevo a nuevas generaciones.

Comparte el articulo en