El filósofo Torralba insta a 'soñar despiertos' para recuperar la esperanza en medio del desencanto
En una abarrotada conferencia en Andorra, Francesc Torralba abogó por soñar de forma realista, el apoyo comunitario y expresar abiertamente el duelo para combatir el pesimismo alimentado por las noticias negativas.
Claves
- Las noticias negativas constantes alimentan el pesimismo; la vida implica inevitablemente adversidades como tragedias y reveses.
- «Soñar despiertos» significa anticipar lúcidamente las dificultades sin paralizarse, impulsando búsquedas significativas.
- La esperanza es una actitud realista que requiere autoconocimiento para distinguir desastres reales de bagatelas.
- La pérdida personal enseñó la necesidad del apoyo comunitario para expresar el duelo abiertamente y evitar el aislamiento.
El filósofo y teólogo Francesc Torralba llamó a recuperar la esperanza en una sociedad atenazada por el desencanto e incertidumbre, instando a soñar de forma realista y al apoyo comunitario para afrontar los desafíos de la vida.
En su intervención de ayer en el Centre de Congressos de Andorra la Vella, Torralba impartió la conferencia *Somiar desperts: Esperança versus desencís*—«Soñar despiertos: Esperanza versus desencanto»—, organizada por el Arxiprestrat de les Valls d'Andorra. El acto atrajo a un público numeroso, con algunos asistentes de pie por falta de asientos, lo que subraya el amplio interés despertado.
Torralba advirtió de que las noticias negativas constantes distorsionan la realidad y alimentan un pesimismo colectivo. La vida, dijo, no ofrece escapatoria a la adversidad—«no hi ha vida sense contrarietats», o «no hay vida sin contrariedades»—, ya sean tragedias personales, guerras o reveses cotidianos. Para contrarrestarlo, defendió «soñar despiertos»: un estado lúcido y alerta que anticipa las dificultades sin paralizarse.
La esperanza, a su juicio, no es ingenua, sino una actitud vital que impulsa búsquedas significativas —sea la fe, el trabajo o los hobbies— mientras evita la complacencia. Sin embargo, el mal a menudo eclipsa el bien, lo que exige autoconocimiento para establecer límites realistas, distinguir desastres reales de bagatelas y mantenerse con los pies en la tierra.
Partiendo de su experiencia personal al perder a un hijo hace años, Torralba enfatizó la necesidad de expresar el duelo abiertamente en lugar de reprimirlo. «Fer-ho sol és molt complicat», señaló—«hacerlo solo es muy complicado». La familia, los amigos y la comunidad brindan el respaldo esencial para evitar el aislamiento y convertirse en «un mort en vida», o «un muerto en vida». Los objetivos realistas, añadió, mantienen el impulso en medio del dolor.
Al compartir estas lecciones de su vida personal y profesional, Torralba reforzó la resiliencia individual y los lazos que sostienen la sociedad andorrana.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: