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Cultura·

Francina Pons elegida presidenta del grupo patrimonial andorrano Velles Cases

Francina Pons dirige Velles Cases durante cuatro años, con foco en completar restauraciones, placas Stolpersteine y defensa de protecciones patrimoniales.

Sintetizado a partir de:
Bon Dia

Claves

  • Socios crecieron de 83 a 229; financiado por cuotas y subvención ministerial de 6000 €.
  • Finalizar restauración del edificio Fargo este verano; propiedad gubernamental, custodia parroquial.
  • Instalar placas Stolpersteine restantes en 2025 para siete deportados nazis.
  • Defender molinos como Quico y Tureta; impulsar Ley del Patrimonio y museo.

Francina Pons ha sido elegida presidenta de Velles Cases, la asociación cultural andorrana dedicada a la preservación del patrimonio, para los próximos cuatro años. La asamblea general confirmó su liderazgo sin sorpresas, como se esperaba, instalando una junta en gran parte continuista con solo tres nuevos miembros. ascended a 229 en la actualidad, lo que permite un alcance más amplio. La financiación procede principalmente de las cuotas de los socios —30 € para individuales y 45 € para parejas—, complementadas con una subvención anual de 6000 € del Ministerio de Cultura para actividades como talleres otoñales, salidas y el proyecto Stolpersteine. Los consejos parroquiales aportan apoyo logístico ocasional. La nueva dirección aspira a completar los proyectos en curso mientras amplifica las voces de los socios. El número de socios ha crecido significativamente, de 83 hace cuatro años a 229 en la actualidad, lo que permite un alcance más amplio. La financiación procede principalmente de las cuotas de los socios —30 € para individuales y 45 € para parejas—, complementadas con una subvención anual de 6000 € del Ministerio de Cultura para actividades como talleres otoñales, salidas y el proyecto Stolpersteine. Los consejos parroquiales aportan apoyo logístico ocasional. Las prioridades clave incluyen finalizar la restauración del edificio Fargo, prevista para este verano tras ocho años de inversión. El Gobierno será propietario de la estructura, con custodia a cargo de la parroquia de Escaldes-Engordany. La junta también planea instalar las placas Stolpersteine restantes el próximo año, en conmemoración de los siete últimos deportados andorranos a campos nazis: Francesc Mora, Anton Pons, Miquel Adellach, Antoni Puigdellívol, Josep Gelabert y Pedro Inglés. El año pasado se colocaron ocho placas para víctimas anteriores, como Bonaventura Bonfill y Josep Franch. Los esfuerzos se centran ahora en localizar descendientes, con dificultades en figuras como Anton Pons, conocido solo por registros limitados como natural de Blagnac nacido hacia 1900. Estudiantes locales de bachillerato ayudaron en la investigación sobre Inglés. Pons destacó las amenazas persistentes a los sitios patrimoniales más allá de los molinos, que su libro *Moles i molins fariners d'Andorra* ayudó a visibilizar. Tres molinos junto a la nueva variante de Massana —Quico, Tureta y Ferrer (un lugar de afilado de herramientas)— se preservarán, con la carretera pasando por encima; la parroquia adquirió el de Quico, y el Gobierno los otros. Sin embargo, no existe un plan integral de protección. Sitios vulnerables incluyen el molino Tristet en Canillo (propiedad gubernamental, con intervención prevista), el molino Bordes en l'Aldosa, el molino Martí en Bixessarri y el Col·lector de propiedad privada en el Pui de Andorra la Vella, cerca del protegido Closca. El grupo alertará a autoridades y propietarios sobre problemas como el árbol crecido que oculta la fachada de la capilla de Sant Andreu en la capital o los palomares en deterioro como el de Mora en Canillo y el de Cotxa en Bons de Encamp (en restauración). Pons se comprometió a colaborar con las administraciones hablando con franqueza. «Trabajaremos con ellas pero no nos callaremos», dijo, enfatizando la defensa constructiva por encima del enfrentamiento. La junta ha encontrado receptividad en ministerios y parroquias dentro de sus límites. Apoya un museo nacional, atrasado pese a promesas preelectorales, con esperanza de una primera piedra antes de las elecciones del próximo año; el ministro de Cultura Bonell ha insinuado avances. Sobre la retrasada Ley del Patrimonio, Pons expresó esperanza de su aprobación antes del fin de la legislatura para aclarar protecciones, incluidas las de entornos como los disputados alrededor de Casa de la Vall, ahora en los tribunales. La asociación busca rejuvenecer su base, inspirada por la implicación juvenil en los proyectos.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: