Historiador descubre documentos andorranos del siglo XVI que revelan una vida cotidiana armada
Carles Gascón presenta avance de *Diplomatari del segle XVI*, que destaca prohibiciones de armas, disputas fronterizas, robos, privilegios comerciales y brujería.
Claves
- Residentes armados con ballestas y arcabuces; ordenanzas prohibían armas fuera del hogar, juego y alcahuetas.
- Disputa fronteriza de 1522 entre parroquias por cruces de pastos borradas, resuelta por compromiso.
- Incidentes: ladrón francés azotado y expulsado; rescate armado en 1582 de contrabandista de caballos.
- Edicto de Enrique IV de 1598 concede privilegios comerciales y escudo; juicios de brujería con insultos.
El historiador Carles Gascón ha descubierto más de 150 documentos del siglo XVI de Andorra, que forman la base del próximo *Diplomatari del segle XVI*, el penúltimo volumen de una serie de larga duración. Presentó un avance ayer en la sala de exposiciones del Gobierno.
La colección revela una vida cotidiana dura en Andorra, lejos de cualquier imagen idílica. Los residentes llevaban comúnmente armas como ballestas, pedernales, arcabuces, escopetas, espadas y lanzas, lo que motivó ordenanzas repetidas para prohibirlas fuera del hogar. Una de ellas también vetó el funcionamiento de alcahuetas, prohibió el juego y la bebida entre semana, y permitió a los pastores armarse durante la trashumancia hacia territorios catalanes para proteger sus rebaños.
Una disputa fronteriza de 1522 casi desata un conflicto entre las parroquias de Sant Julià de Lòria y Civís. Cruces limítrofes que marcaban prados de pastoreo aparecieron misteriosamente borradas o desplazadas, cambiando los campos de un lado a otro. Las asambleas parroquiales acordaron restaurarlas sin identificar culpables, optando por el compromiso en lugar del enfrentamiento.
Otros incidentes incluyen a un jornalero francés en Sant Julià de Lòria sorprendido robando una escopeta y una capa; confesó bajo interrogatorio del bayle y recibió 20 azotes públicos antes de la expulsión. En 1582, 35 andorranos armados con pedernales marcharon a La Seu d'Urgell para liberar a un compatriota acusado de contrabando de caballos, con resultado desconocido.
Los privilegios comerciales dominan el archivo, emitidos por el obispo de Urgell, los condes de Foix y más tarde el rey Enrique IV de Francia. Destaca el edicto de Enrique IV de 1598, que prohibía a sus fuerzas incautar comida o alojamiento andorrano sin permiso y autorizaba a los locales a mostrar las vacas de Foix y las rayas de Béarn en su escudo de armas para protección: el primer registro de este tipo, símbolos que perduran hoy.
Los juicios por brujería incluyen insultos vecinales coloridos como «malgarnaga», «modorro» e «ignorant». Gascón ha transcrito un tercio del material y espera completarlo para el verano de 2028. El proyecto, coordinado previamente por Jordi Guillamet y Susanna Vela, comenzó con volúmenes anteriores en 1988 y continuó hasta el siglo XVIII, publicado por última vez en 2012.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: