Homenaje nostálgico a la joya televisiva catalana 'L’illa del tresor' en la columna de Bon Dia
Artículo caprichoso de *Bon Dia* evoca el espíritu del programa de Canal 33 (1998-2007) con viñetas navideñas surrealistas, acertijos locales, chistes y ligereza.
Claves
- *L’illa del tresor* emitió 124 episodios en Canal 33 (1998-2007), combinando humor, juegos de palabras y comentarios.
- La columna presenta escenas surrealistas: figuras del belén bailando, Papá Noel cambiacolores, Reyes Magos republicanos.
- Acertijos locales de La Seu d’Urgell y chiste pícaro del sacerdote con el perro en la comunión añaden capricho.
- Celebra alegrías simples como sol de invierno, *sopa de galets*, y resoluciones extravagantes como croquetas en vez de uvas.
# Homenaje nostálgico a la joya televisiva catalana 'L’illa del tresor' en la columna de Bon Dia
Un artículo caprichoso en *Bon Dia* ha rendido homenaje al querido programa de televisión catalán *L’illa del tresor*, que se emitió de 1998 a 2007 en el desaparecido Canal 33. Presentado por los periodistas Joan Barril y el director de teatro Joan Ollé, el programa tuvo 124 episodios, combinando humor, juegos de palabras y comentarios culturales.
El artículo, titulado «L’illa del tresor» y etiquetado con «Plaça Patalín», abre con viñetas vívidas y surrealistas de figuras navideñas alteradas por la reciente llovizna de Andorra. Los belenes se dispersan con la fina lluvia, solo para bailar pasodobles cuando aclara. Un Papá Noel, en un giro publicitario, cambia su traje rojo por azul —cortesía de una bebida azucarada rival— lo que provoca que sus renos hagan huelga y se nieguen a vuelos internacionales. Los Reyes Magos se vuelven republicanos y se reetiquetan como Magos Occidentales, pero encuentran pocos creyentes. Un tronco maltrecho de la tradición catalana del *cagatió* recibe laxantes para cumplir expectativas, mientras un ángel caído y un diablo servicial se van del brazo. Un escritor apaga incendios, y un bombero planta un bosque de palabras frescas.
Cambia a La Seu d’Urgell, donde la columna ofrece acertijos locales juguetones. La expresión de una vaca monumental se convierte en «museum». El deseo de descansar en un sitio vacío da «seuré» (me sentaré). Odiseo sueña con establecerse allí, terminando sus vagabundeos. Una invitación a coger una baguette de la tienda de otro da «passeu» (pasad). La burla de Eliseu espera su momento. Desde La Seu, Perseo eclipsa a otras constelaciones.
Sigue un chiste pícaro: una mujer bien vestida pide al sacerdote la comunión para su perro. Ofendido, él se niega, alegando blasfemia. Ella presume de su riqueza; él advierte de represalias. Ella revela que el rector vecino lo bautizó por 500.000 €. «Si es un buen cristiano, eso es diferente», concede el sacerdote.
Las «buenas cosas» celebran alegrías simples: sol de invierno y sombra de verano, *sopa de galets* en cualquier momento, risas en compañía, charlas prolongadas, asombro infantil ante los regalos del *tió* y el paso de los Reyes, despertares sin sobresaltos, costras de pan fresco de camino a casa, primeros sorbos de cerveza, café o helado de temporada.
Las resoluciones de Año Nuevo son ligeras: saltarse el gimnasio pero caminar a todas partes, subir la compra por las escaleras sin ascensor; jurar con colorido pero nunca ofensivamente; cambiar uvas por 12 croquetas o polvorones para evitar viajes a Port Aventura; ir a la misa de medianoche a tiempo; desear felices fiestas a todos, incluso a los no lectores.
La columna evoca el espíritu del programa, deleitando a los lectores andorranos con absurdos festivos en medio de las rarezas del invierno.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: