Jaume Riba captura la vida de montaña desaparecida de Andorra en 'Temps d'hereus'
A través de retratos inmersivos y una carrera que abarca cartografía, activismo y promoción global, Riba advierte del equilibrio perdido entre el progreso y el frágil patrimonio de Andorra en medio del rápido crecimiento.
Claves
- Las fotos de Riba evocan nostalgia por la Andorra premoderna, desarrolladas mediante inmersión de días con los sujetos.
- Comenzó a cartografiar topónimos de Andorra a pie en 1974, forjando lazos con locales que aparecen en su obra.
- Alcance global: libros regalados a líderes mundiales; cofundó la icónica discoteca Àmbit en Erts.
- Político electo convertido en fotógrafo activista, alerta sobre los riesgos del crecimiento rápido para la identidad de Andorra.
Jaume Riba, reconocido fotógrafo andorrano, ha capturado la esencia de la vida tradicional desaparecida del país en su aclamado libro *Temps d'hereus*. El volumen retrata a la última generación de montañeses que vivieron en armonía con los abruptos paisajes de Andorra antes de que la modernidad los transformara.
Las imágenes de Riba evocan una nostalgia estética por esta era perdida, aunque él insiste en que no se trata de un rechazo al progreso. «Está claro que teníamos que mejorar», señala, «pero hemos perdido el equilibrio entre la sociedad humana y el espacio que ocupa». El proyecto, desarrollado a lo largo de años de inmersión paciente, implicó pasar días enteros con sus sujetos antes de capturar sus retratos cuando volvían a su mundo. Cada fotografía parece contener el sedimento de toda una vida —y de una nación en la encrucijada—.
Su profunda conexión con Andorra comenzó en 1974, poco después de completar estudios de ingeniería civil en Toulouse y de riesgos naturales y organización de montaña en la Universidad Paris-Nanterre. Encargado por Bonaventura Adellach de cartografiar los topónimos del país, Riba recorrió cada rincón a pie, guiado por los locales. Sin móviles ni GPS, registró los nombres de lugar con un magnetófono, fijándolos con precisión en nuevos mapas. Esta experiencia formativa forjó lazos de por vida con las personas que se convirtieron en sujetos de *Temps d'hereus*.
El trabajo de Riba ha llegado a audiencias globales. Un acupunturista chino en Barcelona lo reconoció por *Cercatemps*, un regalo del embajador de España en China —probablemente Eugeni Bregolat, más tarde embajador en Andorra—. El empresario Marc Forné distribuyó otro de los libros de Riba a líderes mundiales, mostrando la belleza de Andorra al mundo.
Amante de las montañas, los viajes y los espacios abiertos, Riba prioriza el bienestar comunitario y los valores humanísticos. Rechazando el trabajo de oficina, cofundó Àmbit, la icónica discoteca de Erts, junto a Toni Molné y Pere Plasencia. Abierta a todos durante una década, se convirtió en un epicentro de libertad y inconformismo, especialmente para los recién llegados. «La puerta estaba siempre abierta para todo el mundo», recuerda.
Electo como Conseller General, Riba encontró la política institucional insatisfactoria y se volcó en la fotografía como forma de activismo. Sus imágenes promueven la conservación, revelando no solo escenas bucólicas, sino los procesos geológicos que dan forma al terreno de Andorra. Colaboradores como Dúnia Ambatlle han aportado textos a sus libros, incluido un trabajo sobre la estación de esquí de Arcalís, donde ayudó a definir su horizonte solar durante ocho años.
Las fotografías de Riba han adornado revistas de viajes internacionales, editoriales y instituciones andorranas. Dominaron los carteles promocionales del país —cumbres nevadas e iglesias románicas— que moldearon tanto las percepciones globales como una identidad andorrana colectiva. Hoy, advierte, el crecimiento rápido pone en riesgo la vulnerabilidad única de Andorra: «Hemos querido crecer demasiado rápido y hemos perdido cosas. Nunca debemos olvidar que somos un milagro histórico».
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: