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Cultura·

Mossèn Ramon repasa el renacer ardiente del Santuari de Meritxell a sus 50 años

El veterano mossèn Ramon recuerda el incendio de 1972 que arrasó el santuario original y la resiliente reconstrucción comunitaria en una obra moderna.

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • Incendio de 1972 destruyó santuario original; jóvenes de Canillo alertaron a mossèn Ramon.
  • Reuniones comunitarias adoptaron lema 'De la humareda haremos luz' para planificar reconstrucción.
  • Ricardo Bofill diseñó estructura moderna inspirada en románico, dedicada en 1976.
  • Atrae 248.723 visitantes anuales, fusionando turismo con peregrinación espiritual.

Mossèn Ramon, figura histórica del Santuari de Meritxell, ha reflexionado sobre los orígenes del lugar en medio de las celebraciones de su 50 aniversario este año. Destaca sus cualidades esenciales de universalidad y cercanía, insistiendo en que «el santuario son las personas —santos o pecadores— que luchan por virtudes y valores».

La historia del santuario moderno comenzó en la noche del 8 de septiembre de 1972, cuando un incendio destruyó la estructura original. Jóvenes de Canillo, que regresaban de las fiestas del Día Nacional, alertaron a mossèn Ramon alrededor de las 23.00 de que «Meritxell está ardiendo». Recuerda el profundo sentimiento de impotencia que siguió, que marcó el fin de una era y el inicio de otra.

Los devotos iniciaron pronto reuniones semanales en el taller de Carme Mas para planificar un reemplazo. Mossèn Ramon describe estos encuentros, espiritualmente enriquecedores, guiados por el lema «De la humareda haremos luz». Imaginaron un nuevo edificio en su mente, con el amigo arquitecto Raduan creando un modelo inspirado en la iglesia de Sant Pere Màrtir en Escaldes. Sin embargo, las autoridades locales en Ca la Vall, lideradas por el síndico Julià Reig junto a figuras como Marc Vila y Antoni Morell, lo rechazaron. Priorizaron un diseño que evolucionaría hacia una gran atracción turística —una visión que inicialmente dolió a mossèn Ramon, pero que ahora respalda—. «Hoy les doy todo el crédito», dice. «El turismo y la peregrinación se complementan. Algunos entran como turistas y salen como peregrinos».

Ricardo Bofill fue seleccionado como arquitecto, aunque mossèn Ramon no recuerda quién lo propuso. Bofill le instó a observar simplemente el diseño en lugar de cuestionarlo, explicando su inspiración en 44 iglesias románicas de Andorra para forjar un estilo románico del siglo XX. La aprobación llegó en 1972, con la primera piedra colocada el 8 de septiembre de 1974 por Reig, bendecida por el obispo y copríncipe Joan Martí.

El santuario se dedicó dos años después, el 8 de septiembre de 1976, en una ceremonia a la que asistieron el obispo Joan Martí y la esposa del copríncipe francés Valéry Giscard d'Estaing. El audaz proyecto generó reacciones mixtas en su momento. Los concejales de Canillo se opusieron al tejado metálico por el duro clima de montaña, una preocupación que mossèn Ramon dice que el tiempo ha vindicado. Las autoridades también lo limitaron a la iglesia y dos claustros, lo que llevó a Bofill a abandonar planes para un puente y escalera que conectaran con el Roc de la Salve. El conseller de Cultura Ramon Serra había reconstruido antes el antiguo santuario.

Rico en simbolismo y guiños a otras fes, el lugar acogió a 248.723 visitantes en 2025. Permanece abierto a diario, ofreciendo una sonrisa acogedora y el silencio que buscan los visitantes.

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: