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Cultura·

El Museo Carmen Thyssen firma acuerdo de 10 años para trasladarse a la sede de Node de Andorra Telecom

El museo se mudará a espacios ampliados en los sótanos de la sede de Node en Andorra la Vella, con apertura prevista para otoño de 2026 con una galería permanente y.

Sintetizado a partir de:
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Claves

  • Acuerdo de 10 años con Andorra Telecom y gobierno; abre oct/nov 2026 o ene 2027 en sótanos de Node.
  • Casi triplica espacio a 961,81 m² + tienda en planta baja; alquiler mensual 30-40 mil €, total 3,6-4,8M €.
  • Galería permanente de 200 m² (40-50 obras, foco XX/XXI) + 400 m² área digital inmersiva.
  • Última expo atrajo 13.118 visitantes; gobierno aporta 460K € en 2025, busca reutilizar antiguo sitio.

El Museo Carmen Thyssen ha firmado un acuerdo de colaboración de 10 años con Andorra Telecom y el gobierno para trasladarse a dos niveles independientes de sótano en la sede de Node en Andorra la Vella, con una apertura prevista para otoño de 2026 —probablemente octubre o noviembre— o como muy tarde el 1 de enero de 2027. El acuerdo, formalizado el jueves en una rueda de prensa a la que asistieron la ministra de Cultura, Juventud y Deportes, Mònica Bonell, el subdirector general de Andorra Telecom, Cèsar Marquina, y el comisario general de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza, Guillermo Cervera, llega tras retrasos en la construcción de Node y el cierre del museo el 4 de enero en su ubicación anterior en el antiguo hotel Valira en Escaldes-Engordany.

Fundació Museand, el operador del museo, utilizará 961,81 metros cuadrados —casi el triple del espacio anterior— más superficie en planta baja para una tienda y servicios. A cambio de las obras de adaptación, acabados y equipamiento tecnológico de Andorra Telecom, la fundación pagará entre 30.000 y 40.000 euros mensuales, lo que suma entre 3,6 y 4,8 millones de euros en la década.

La instalación incluye una galería permanente de 200 metros cuadrados con entre 40 y 50 obras de la colección de la baronesa Carmen Thyssen, con énfasis en el arte de los siglos XX y XXI como el modernisme català junto a préstamos europeos rotativos. Esto supone un cambio respecto a las exposiciones temporales anuales del sitio de Valira en la última década. Un área digital inmersiva de 400 metros cuadrados ofrecerá experiencias cambiantes durante todo el año que mezclan arte original con interpretaciones de artistas digitales, referencias culturales y elementos de identidad andorrana.

Bonell, que preside la fundación, presentó el lugar como un centro digital para introducir nuevas tecnologías, revitalizar un espacio expositivo del gobierno vacío desde 2015 y posicionar a Andorra en la cultura digital. Marquina destacó la misión social de Node, con divulgación digital en la primera planta y dos plazas públicas, subrayando que el acuerdo cubre la infraestructura completa, no solo el espacio. Cervera describió la mezcla diaria de analógico y digital como «singular y pionera», distinta de otros recintos Thyssen, con un enfoque en el deber cultural por encima del beneficio y contenidos con mensajes más profundos que el impacto visual.

Las restricciones presupuestarias impiden exposiciones simultáneas, por lo que el museo permanecerá cerrado durante 2026 para preparativos. Su última muestra, *Vincles: Cuixart conversa amb la Col·lecció Carmen Thyssen*, atrajo a 13.118 visitantes —6.767 residentes, 2.422 de Cataluña, 2.148 de España, 556 de Francia y 1.225 otros—, con 2.604 en julio. Incluyó 311 sesiones, 34 colaboraciones y actividades para 5.391 participantes, entre ellos 960 en programas sociales, 3.259 niños a través de EduCarmen Thyssen y 3.050 eventos familiares.

El gobierno, que aporta 460.000 euros para 2025, podría aumentar la financiación ante el esperado incremento de visitantes en la Avenida Meritxell y precios de entradas más altos, aunque los detalles están pendientes. El alquiler de Valira, de 9.000 euros mensuales financiados por la parroquia de Escaldes-Engordany con 450.000 euros anuales de ayuda gubernamental, finaliza el 1 de enero de 2027; el ministerio busca reutilizarlo para dos colecciones privadas, sujeto al consentimiento parroquial. Desde 2017, el lugar atrajo a 122.747 visitantes, con una media de unos 13.600 al año.

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