Los museos de Andorra alcanzan récord de 214.886 visitantes en 2025
Las visitas crecieron un 25 % interanual, impulsadas por el cuadriplicarse de las del Santuari de Meritxell tras su reapertura todo el año, pese a cierres en sitios clave.
Claves
- Visitantes al Santuari de Meritxell se cuadruplicaron a 65.000 tras apertura todo el año y visitas guiadas.
- Casa d'Areny-Plandolit subió un 20 % a 18.600 con actividades; CAEE y Miniatura también crecieron.
- Farga Rossell cerrada todo el año por deterioro estructural; Casa de la Vall y Museu de l'Automòbil parados por obras.
- 300.000 € para reparaciones de Farga Rossell en 2026; reapertura no antes de 2028.
Los museos y monumentos de Andorra registraron 214.886 visitantes en 2025, un 25 % más que los 172.000 del año anterior y la cifra más alta de la serie histórica, según la Junta de Museos.
El aumento se debió principalmente al Santuari de Meritxell, que multiplicó por más de cuatro su afluencia, de 15.600 en 2024 a 65.000. El lugar, que antes solo abría en verano, abrió todo el año el pasado ejercicio con la reanudación de las visitas guiadas. El director de Cultura, Joan-Marc Joval, atribuyó esta ampliación al impulso general, aunque señaló que las cifras siguen muy por debajo de las 156.000 de 2012.
Otros sitios también contribuyeron al crecimiento. La Casa d'Areny-Plandolit aumentó un 20 % hasta 18.600 visitantes gracias a actividades programadas. El CAEE pasó de 14.900 a 17.100, mientras que el Museu de la Miniatura saltó de 8.900 a 11.900.
Pese a los cierres, el departamento mantuvo resultados positivos. La Farga Rossell permaneció cerrada todo el año por problemas estructurales, incluidos un martillo martinet averiado desde el verano de 2023 y posteriores filtraciones de agua que inutilizaron las pantallas audiovisuales. Preocupaciones de seguridad llevaron al cierre total a finales de 2024, con la jefa de Museos, Ruth Casabella, describiendo el lugar como «desmoronándose». La Casa de la Vall, normalmente la más visitada, cerró por obras de abril a diciembre, y el Museu de l'Automòbil estuvo inactivo de agosto a diciembre tras la eliminación de amianto de vehículos de la colección.
Joval especuló que, sin Meritxell y sin estas interrupciones, los totales habrían igualado o superado los de 2024. Las pérdidas incluyeron el Espai Columba (bajó a 10.100 desde 11.100), el Museu de l'Electricitat (de 14.000 a 9.000) y otros como Cal Pal, Era del Raser, Thyssen, BiciLab y Museu del Còmic.
La Farga Rossell afronta una larga recuperación. El presupuesto de 2026 destina 300.000 € a reparaciones estructurales iniciales, para abordar la humedad por su ubicación junto al río y deficiencias en sostenibilidad. En 2027 seguirán actualizaciones museológicas y museográficas. Joval prevé la reapertura como pronto en 2028, lo que supondría cinco años de cierre desde la avería del martinet —su segunda tras una reparación en 2020—. Casabella subrayó carencias crónicas de mantenimiento durante dos décadas como factor clave, más allá del diseño original. El lugar retomará su papel clave en el Plan Estratégico de Museos 2023-27, junto al Espai Columba y el Museu de l'Automòbil.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: