Nuevo documental conmemora 25 años de la mortal ventisca pirenaica
El documental *Balandrau vent salvatge, una tragèdia* se estrena el 20 de noviembre y relata la tormenta de 2000 que mató a 13 personas en vientos feroces y nieve.
Claves
- Ventisca el 30 de diciembre de 2000 mató a 13: 10 en Balandrau, 2 en Coma d'Orri, 1 en Port Ainé.
- Vientos de hasta 170 km/h, nieve intensa causaron visibilidad cero y -40 °C de sensación térmica en minutos.
- Rescate implicó equipos andorranos, franceses y españoles; mayor operación en alta montaña de Cataluña.
- El suceso impulsó formación, equipamiento y lazos transfronterizos; inspiró libros y documentales previos.
El 20 de noviembre se estrena un nuevo documental titulado *Balandrau vent salvatge, una tragèdia*, que conmemora 25 años de uno de los episodios meteorológicos más mortales de los Pirineos: una feroz ventisca que se cobró 13 vidas y puso a prueba a equipos de rescate de Andorra, Francia y España.
El desastre se desencadenó el 30 de diciembre de 2000, alrededor de las 14.00 horas. Vientos racheados de hasta 170 km/h, combinados con nieve intensa y hielo, crearon visibilidad casi nula y temperaturas aparentes de -40 °C. Lo que había empezado como condiciones calmadas y suaves se tornó catastrófico en cuestión de minutos, atrapando a esquiadores y convirtiendo las pistas en una trampa mortal durante 16 horas.
Diez personas murieron en Balandrau, en el norte del condado de Ripollès, dos más en Coma d'Orri y una en Port Ainé. Los esfuerzos de rescate atrajeron equipos de varios países, incluidos policías y bomberos andorranos. En 2000, la policía andorrana aún participaba en rescates en montaña junto a los bomberos, un rol que compartieron hasta 2003, cuando pasó exclusivamente a estos últimos.
Trece bomberos andorranos de la unidad de rescate en montaña y con perros se unieron a la operación, coordinada por el jefe de rescates catalán Siscu Carola, que falleció en 2024 tras liderar 860 misiones en montaña. Carola la describió como el mayor rescate en alta montaña de Cataluña: «Hay un antes y un después en los rescates en montaña. Se creyó más en ellos, se invirtió más dinero y equipamiento, se dio más formación».
El suceso fortaleció los lazos transfronterizos, con Carola uniendo equipos andorranos, franceses y catalanes. Los rescatadores andorranos recuerdan un trabajo intenso y cohesionado en medio del shock por la ferocidad de la ventisca, mientras colegas atendían llamadas en Vallfogona de Ripollès.
Andorra registró su única víctima mortal indirectamente relacionada con la tormenta. Tras lo peor, un catalán de 23 años murió haciendo snowboard fuera de pista en Soldeu-El Tarter. La estación había cerrado la zona por acumulación de hielo y ventisqueros causados por el frío y viento extremos de días anteriores.
El incidente inspiró otros relatos, como el libro del meteorólogo Jordi Cruz *3 nits de torb i 1 Cap d’Any* (Símbol Editors) y un documental de TV3 de 2021, *Balandrau, infern glaçat*. Los participantes andorranos destacan la escala de la operación como punto de inflexión en la preparación regional.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: