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Cultura·

La parroquia de Sant Corneli, en Ordino, acoge la primera interpretación en la memoria viva el Nochebuena, atrayendo multitudes para el

profecía mallorquina medieval antes de la misa de medianoche.

Sintetizado a partir de:
AltaveuDiari d'AndorraBon DiaEl Periòdic

Claves

  • Interpretado a las 23:45 del 24 de diciembre en la iglesia de Sant Corneli aforo completo, sopranos con espada llameante y violonchelo.
  • Versión mallorquina medieval, única superviviente ininterrumpida, patrimonio UNESCO desde 2010.
  • Recuperado tras 2-4 siglos, interrumpido tras el Concilio de Trento por orígenes paganos de la Sibila.
  • Organizadores planean evento anual, calificado como 'arqueología musical' que fusiona música, patrimonio y espiritualidad.

La iglesia parroquial de Sant Corneli, en Ordino, se llenó a rebosar en Nochebuena con la primera interpretación del Cant de la Sibil·la en la memoria viva, celebrada justo antes de la misa de medianoche como parte del programa cultural navideño de la parroquia.

El acto tuvo lugar a las 23:45 del 24 de diciembre y atrajo a locales y visitantes que abarrotaron el recinto. Las sopranos Jonaina Salvador y Maria Casado, vestidas de negro con turbantes y portando una espada llameante, entraron en medio del silencio conforme se acercaba la medianoche. Alternaron las ocho estrofas de la versión mallorquina medieval —un drama litúrgico profético que anuncia el Juicio Final— con un sutil acompañamiento de violonchelo de Ailen Klosko, situada en el centro para equilibrar el sonido. Elena Pérez abrió con una recitación de los textos completos del Juicio, seguida de la entrega melismática de las cantantes, que extendían múltiples notas en una sola sílaba. La iluminación roja y las decoraciones festivas acrecentaron el ambiente solemne.

Fuentes locales indican que la tradición no se había escuchado en Sant Corneli desde hace dos a cuatro siglos, probablemente interrumpida tras el Concilio de Trento de mediados del siglo XVI por sus raíces paganas vinculadas a la Sibila, sacerdotisa oracular de Apolo. Esta versión mallorquina, la única superviviente ininterrumpida, obtuvo el reconocimiento de la UNESCO como patrimonio cultural inmaterial en 2010. Originado en la Europa del siglo X en latín antes de pasar a lenguas vernáculas, la pieza buscaba inspirar la reflexión durante las vigilias navideñas.

Salvador describió la recuperación como «arqueología musical» en la noche perfecta y el lugar ideal, enfatizando el mensaje apocalíptico por encima del lucimiento vocal: el foco, dijo, estaba en la advertencia del fin del mundo. Los organizadores planean convertirlo en un evento anual, manteniendo el texto original junto a la versión interpretada desde 2011 en la catedral de Santa Maria de la Seu, en Andorra la Vella. La actuación fusionó música, patrimonio y espiritualidad, dejando a los asistentes profundamente conmovidos.

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