Osos gigantes luminosos cautivan a las multitudes en espectáculo callejero de Andorra
La parada *Gueule d’ours* del grupo francés Remue Ménage transformó la Avinguda Meritxell en un escenario onírico, atrayendo a familias pese al intenso tráfico turístico
Claves
- El espectáculo comenzó a las 18:45 en Carrer de la Unió y terminó en Plaça Príncep Benlloch tras 90 minutos.
- Incluyó cuatro osos luminosos, tres bailarinas etéreas, un acróbata sobre zancos y música original de Erwann Loeffel.
- Grandes multitudes de familias y niños siguieron la parada, vitoreando las acrobacias en medio del tráfico turístico gestionado.
- La organizadora Charlotte elogió la cálida acogida y el magnífico entorno de Andorra.
Andorra la Vella acogió el sábado por la tarde un cautivador espectáculo callejero que atrajo grandes multitudes al centro de la ciudad pese al intenso tráfico turístico.
El espectáculo itinerante *Gueule d’ours*, de la compañía francesa Remue Ménage, transformó la Avinguda Meritxell en un escenario al aire libre. Comenzó puntualmente a las 18:45 en el Carrer de la Unió y avanzó lentamente hacia el norte, concluyendo en la Plaça Príncep Benlloch tras aproximadamente hora y media.
Los espectadores siguieron una parada de osos gigantes luminosos portados por cargadores, bailarinas etéreas que realizaban una delicada coreografía y un carismático equilibrista sobre zancos que actuaba como maestro de ceremonias. Sus acrobáticos saltos provocaron vítores y aplausos de familias, niños con los ojos muy abiertos y adultos que grababan el evento con sus móviles. La música original de Erwann Loeffel acompañaba viñetas que evocaban una caravana fantástica de otra era, con heraldos imaginarios, malabaristas y vendedores de elixires.
El atractivo visual y el estilo poético del evento crearon una atmósfera casi onírica, pero la afluencia de visitantes del fin de semana ralentizó ocasionalmente el avance de los artistas. Los servicios locales de tráfico gestionaron el flujo con cuidado, especialmente cerca de la concurrida zona de la Rotonda entre las multitudes de la popular crepería, sin que se produjeran incidentes graves.
Una de las organizadoras del espectáculo, Charlotte, expresó su alegría por la acogida. Describió la producción como integrada por cuatro osos, tres bailarinas, un artista sobre zancos y un pequeño tren caprichoso diseñado para encantar a audiencias de todas las edades. «Estamos muy contentos de haber venido», dijo, elogiando la ciudad: «Es magnífica. Actuamos aquí el 24 de diciembre con otro espectáculo, y siempre es un placer volver».
La actuación puso de relieve el poder del arte callejero para convertir una tarde ordinaria en un recuerdo compartido e intergeneracional en el bullicioso corazón de Andorra la Vella.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: