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Cultura·

Pastor-poeta espera el regreso de la escultura de nieve en medio de preocupaciones climáticas

Arnau Orobitg se prepara para la reanudación del concurso de Pas de la Casa, abrazando su arte efímero mientras lamenta el impacto ambiental en Andorra

Sintetizado a partir de:
Diari d'Andorra

Claves

  • El concurso de esculturas de nieve de Pas de la Casa se reanuda tras ausencia vinculada al cambio climático.
  • Orobitg y su amigo planean una pieza de nieve de cuerpo entero inspirada en la mitología a partir de una maqueta seleccionada.
  • Enfatiza la alegría de que las esculturas se derritan, priorizando el proceso sobre la perfección.
  • Lamenta el desarrollo en Andorra que destruye la naturaleza, vinculado a su nuevo libro de poesía sobre la extinción vegetal.

Arnau Orobitg, poeta y pastor, espera con entusiasmo el regreso este fin de semana del concurso de esculturas de nieve en Pas de la Casa, tras una ausencia que ha puesto de manifiesto las preocupaciones por el cambio climático.

El evento, que Orobitg describe como una «pequeña galería de esculturas monumentales, efímeras y repentinas», combina esta año un juego cultural con obras de alta calidad tras un proceso selectivo. Él anima a los visitantes a asistir y contemplar los resultados.

Participante habitual, Orobitg compitió la última vez con su amigo Mandarine, otro pastor y artesano. Su colaboración produjo una pieza ganadora inspirada en un centauro, que fusionaba figuras híbridas de la mitología. Este año planean una escultura de cuerpo entero similar basada en una maqueta que presentaron, que deberá adaptarse a las dimensiones cúbicas del simposio.

Orobitg abraza la naturaleza fugaz de las esculturas. «Es fantástico que se derritan», dice, enfatizando el proceso por encima del producto final. Los artistas trabajan contra el reloj hasta el mediodía del domingo, conscientes de la traicionera calidad de la nieve —especialmente bajo el sol—, lo que permite libertades creativas sin perseguir la perfección.

Aunque no es su medio principal, el concurso encaja en el camino artístico de Orobitg, que explora la transitoriedad. Está preparando el lanzamiento de *Herbari hermètic*, un herbario híbrido entrelazado con poesía que interpreta personajes vegetales. Sus versos transmiten un profundo dolor por la destrucción de la naturaleza, la extinción, el desarraigo y el tratamiento de las plantas como mero «mueble vivo».

Este dolor resuena a nivel local en Andorra en medio de un desarrollo urbano descontrolado, que dice que nadie puede negar, ni siquiera los constructores más agresivos. «Sin naturaleza, no hay poesía: no hay vida», afirma Orobitg. Los humanos, añade, siguen siendo parte de la naturaleza a pesar de las comodidades artificiales y las necesidades fabricadas.

Cerró la entrevista con un verso de *Xant de Cabrota*: «Al bullent d’estols ofreno un llambreig encara en fosc.»

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Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: