Pepa Plana dirige taller de clown para mujeres sobre abrazar la automofas
La reconocida payasa catalana Pepa Plana guió a nueve mujeres en el Centre Cultural La Llacuna para explorar la comedia personal a través de la sinceridad y la transparencia.
Claves
- Nueve mujeres exploraron la autocomedia abrazando errores y sinceridad bajo la guía de Plana.
- Plana: El verdadero clown necesita amor del público; incluso silencio y mirada pueden provocar risas.
- Participantes como Maite, Txell y Anna elogiaron el equilibrio teoría-práctica y la autenticidad sobre la pretensión.
- Plana dirige el Festival Internacional de Payasos de Andorra y enfatiza la conexión por encima de las risas.
La reconocida payasa catalana Pepa Plana dirigió recientemente un taller de clown contemporáneo en el Centre Cultural La Llacuna, donde nueve participantes mujeres exploraron la comedia del yo a través de técnicas profesionales.
Las sesiones pusieron énfasis en abrazar los errores personales y mofarse de los propios fracasos, con Plana insistiendo en que el verdadero clown requiere transparencia y sinceridad. «Dos llamadas y empezamos», anunció antes de la tercera sesión, destacando cómo incluso el silencio y una mirada específica pueden provocar risas en un público que entiende de verdad al intérprete. «Solo puedes hacer reír a quienes te quieren», explicó, subrayando la conexión íntima necesaria para el éxito.
Las participantes, todas mujeres, describieron la experiencia como transformadora. Maite, que asistió hace años a un taller con Plana, dijo que siempre había sentido un clown interior pero necesitaba investigarlo más. Quiere reírse más de sí misma y aplicar el humor a diario, considerándolo esencial pese a barreras como la geopolítica. «Es un placer» trabajar con Plana, añadió, elogiando el equilibrio entre teoría y práctica.
Txell, con formación en artes escénicas, vio el taller como una oportunidad única para pulir sus habilidades. Se conectó rápido con su enfoque juguetón en la verdad personal y la autenticidad, sin pretensiones. «Tendemos a sobrecargarnos y esforzarnos demasiado», señaló. «Lo que importa es encontrar el núcleo de la interpretación —algo pulido, concreto, original y primario— despojándose de la mirada adulta».
Anna, actriz aficionada atraída por papeles cómicos, contrastó el clown con el teatro tradicional. «En el teatro, interpretamos un rol con muchos gestos», dijo. «Aquí hemos aprendido que el clown es sincero: solo subes al escenario, miras con honestidad y puedes hacer reír a la gente; no hace falta texto ni grandes acciones, solo actitud». Llamó privilegio entrenar con Plana, dada su vasta experiencia y el pequeño tamaño del grupo.
Plana abordó cómo la adultez acumula inhibiciones —miedo a parecer ridículo, patético o frágil— y urgió a las participantes a desprenderse de ellas. Aunque la automofa es saludable en espacios seguros, advirtió contra ridiculizar públicamente los defectos propios. Distinguió el clown de la comedia stand-up por su esencia humana universal: «Nuestro código es intemporal; puedo hacer mi número aquí o en Helsinki».
La prioridad, dijo, es la conexión por encima de la mera risa. «El mundo debe entenderte, quererte, conectar con tu universo. Es imposible reír con alguien a quien no quieres». Plana también es directora artística del Festival Internacional de Payasos de Andorra (FIPA), un evento bienal.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: