Proyección en Ordino del documental de Sergi Ricart sobre el río Mekong
El riu dels set noms narra una odisea de viaje lento a lo largo de los 4500 km del Mekong, desde las tierras altas tibetanas hasta el sudeste asiático, destacando las conexiones.
Claves
- El Mekong recorre 4500 km desde la meseta tibetana (>5000 m) por China y el Triángulo de Oro del sudeste asiático.
- Viaje en solitario sin calendario fijo; pausas de hasta una semana por locales, arte y fotografía.
- Evolucionó de rastrear el Ganges y otros ríos como Pirineos y Andes como metáforas de la vida.
- Estreno en 2022, éxito en festivales; proyección el 26 de enero en ACCO Ordino, 21.00 h.
El documental de Sergi Ricart *El riu dels set noms* se proyecta en el ACCO de Ordino el lunes 26 de enero a las 21.00 horas, dentro del Cicle de Cinema de Muntanya i Viatges.
La película narra un viaje prolongado a lo largo del río Mekong, una importante vía fluvial del sudeste asiático que recorre unos 4500 kilómetros desde su nacimiento en la meseta tibetana, por encima de los 5000 metros. Fluye a través de praderas de tierras altas poco pobladas y terreno rocoso en el Tíbet, luego entra en la provincia china de Yunnan, donde discurre paralelo a los ríos Yangtsé y Salwén durante 300 kilómetros por valles escarpados de 2000 metros flanqueados por picos de más de 6000 metros. Más abajo, en el sudeste asiático, incluida la región del Triángulo de Oro donde se encuentran Myanmar, Tailandia y Laos, el río se vuelve más calmado y navegable, sustentando orillas densamente pobladas en medio de una extraordinaria diversidad cultural y lingüística. Al cruzar múltiples fronteras, adopta diferentes nombres en cada territorio, lo que inspira el título de la película.
Ricart, guía de alta montaña, instructor de aludes, fotógrafo, ilustrador y creador, subraya que el documental trasciende las típicas historias de aventura. «Quería ir un poco más allá de simplemente contar que Sergi se iba de vacaciones», dijo. En su lugar, destaca un espíritu de viaje lento sin horarios rígidos, dictado por el tiempo atmosférico y los ritmos locales. Recorrió en solitario las primeras secciones de gran altitud, llevando todo el equipo y permitiéndose pausas prolongadas —hasta una semana— para forjar conexiones auténticas con los lugares y las personas. «Mi forma de viajar no tiene calendario. Lo único que consideraba era encontrar buen tiempo», explicó. Tales pausas permitieron escribir, dibujar, filmar y fotografiar, además de crear vínculos, como vendedores de mercado que lo saludaban por su nombre al tercer día.
Este método de seguir ríos evolucionó a partir de viajes previos en el Himalaya indio. Un recorrido de siete meses llegó primero al Ganges, con un impacto estético y fotográfico poderoso. Al año siguiente, una expedición de ocho meses dedicó cuatro a rastrearlo, revelando historias humanas en aldeas remotas. Más tarde, al planificar un regreso a Asia, Ricart vio el Mekong como el vínculo entre las regiones que deseaba visitar.
Ricart ve el seguimiento de ríos y cordilleras —cinco en total, incluidas los Pirineos y los Andes— como metáforas de la vida: empresas inmensas que exigen respeto pero avanzan por incrementos constantes. Filmado in situ, el proyecto requirió años de edición en solitario junto a su trabajo antes de su estreno en 2022. Desde entonces, ha recibido elogios en festivales tanto de público como de especialistas.
Reflexionando sobre sus viajes, Ricart señaló que agudizan el enfoque en lo esencial: aprovechar cada momento, valorar la naturaleza y afirmar la bondad humana universal. «En general, en todas partes del mundo, la gente es buena», dijo. «La hospitalidad sigue siendo un valor sagrado. Si confías en alguien, suele devolverte la confianza. Todos me han abierto su casa».
La proyección en Ordino invita al público a experimentar un viaje centrado en el tiempo, el entorno y los lazos, con el río marcando el rumbo.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: