Las polaroids vintage de Rafa Contreras de las iglesias románicas de Andorra
Contreras fotografió diez monumentos románicos con una Polaroid original de los años 80, manipulando intencionadamente las copias y envejeciéndolas al sol para obtener imágenes únicas.
Claves
- Contreras fotografió diez monumentos románicos con una Polaroid original de los años 80, manipulando intencionadamente las copias y envejeciéndolas al sol para obtener imágenes únicas.
Rafa Contreras ha fotografiado diez iglesias románicas con una Polaroid vintage y rompe deliberadamente las reglas habituales: agita las copias y las deja al sol para que adquieran una pátina. La obra, titulada *Andorra romànica en 40 mirades*, está expuesta en Espai Columba hasta el 17 de enero.
Cada monumento está representado por cuatro polaroids, tomadas con un modelo original fabricado en Gran Bretaña en los años 80, en lugar de una réplica moderna. Como la Polaroid produce un positivo único sin negativo, cada copia es irrepetible. Contreras dice que manipula intencionadamente el proceso para ver qué ocurre, y que la exposición al sol y el manejo otorgan a las imágenes un calor sépia, ligeramente velado, que considera imposible de replicar con edición digital.
Descubrió la fotografía Polaroid en un taller impartido por Naiara Escabias y la utilizó por primera vez para un desnudo expuesto en el Circul'art del año pasado. Procedente de un trayectoria como escultor conocido por su obra abstracta —anteriormente instaló un tótem en Parc Central—, Contreras ha virado hacia la figuración; subraya que la composición es cuestión de ángulo y distancia.
Las imperfecciones visibles forman parte del enfoque: las ocasionales bandas verticales y otras anomalías provienen de la mecánica rudimentaria de la cámara, y Contreras abraza estos «errores» como inherentes al medio. Compara el proceso Polaroid con la cocción de arcilla en un horno —impredecible y formativo— y cree que las imágenes seguirán ganando carácter con el tiempo.
La serie incluye vistas de conocidos sitios románicos locales como Sant Joan de Caselles, Sant Miquel de Prats, Sant Serni de Nagol y Sant Climent d’Anyós, junto a obras realizadas en lugares como Sant Romà de les Bons, Sant Esteve d’Andorra la Vella y Santa Coloma. La exposición presenta una mezcla deliberada de técnica fotográfica y deterioro material para evocar la presencia histórica de estos monumentos.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: