Sant Julià de Lòria relanza su centro juvenil como L’Espurna
La parroquia renombra su espacio para adolescentes con un nombre elegido por la juventud y eventos festivos para fortalecer los lazos comunitarios y aumentar la participación femenina entre los 12 y 30 años.
Claves
- Nombre L’Espurna elegido por la juventud sustituye a Espai Jove para una identidad personal y lazos más fuertes con adolescentes.
- Reabierto con talleres de graffiti, sesiones de skate, set de DJ y actuaciones; abierto a edades de 12-30 años.
- Unos 200 usuarios registrados, 20 visitantes diarios; picos en vacaciones; sin cambios estructurales.
- Enfoque en aumentar participación femenina ante mayoría masculina actual; invita a chicas a unirse y configurar el espacio.
La parroquia de Sant Julià de Lòria ha relanzado su centro juvenil como L’Espurna, sustituyendo el nombre genérico de Espai Jove por una identidad elegida por la juventud y unas nuevas imágenes visuales para forjar lazos más fuertes entre los adolescentes locales.
El espacio reabrió el miércoles por la tarde en la Plaça de la Germandat ante una multitud festiva que disfrutó de talleres de graffiti, sesiones de skate, un set de DJ y actuaciones del grupo Colla Laurediana. La concejala de asuntos sociales Eva Ramos, acompañada de las concejalas Teresa Areny y Judith López, presentó el evento, destacando el objetivo de convertir «Vaig a l’Espurna» en una frase habitual entre los jóvenes. La remodelación responde a las demandas de los usuarios por un espacio más personal, distinto de la etiqueta amplia de «Espai Jove» y de los colores vivos introducidos el verano pasado cuando ludoescola asumió la gestión.
Los jóvenes propusieron nombres y se decantaron por L’Espurna para simbolizar energía, creatividad y nuevos comienzos. El coordinador Joel Tomé, que programa las actividades diarias, indicó que los adolescentes impulsaron el cambio de nombre y esperan atraer visitantes de todo Andorra con una oferta ampliada. No se han realizado modificaciones estructurales; el centro sigue siendo un espacio abierto en un antiguo edificio de teléfonos entre clínicas médicas, gestionado por ludoescola con apoyo parroquial.
Abierto a personas de 12 a 30 años —principalmente estudiantes de secundaria, formación profesional o universidad hasta los 18—, permite hacer deberes, jugar, asistir a eventos o descansar. Hay unos 200 usuarios registrados, con 20 visitantes habituales por las tardes entre semana. La afluencia aumenta en eventos especiales, como uno reciente con 60 participantes, y alcanza su pico durante las vacaciones escolares como Carnaval o Semana Santa.
Una prioridad es aumentar la participación femenina, ya que actualmente los chicos superan en número a las chicas. «Siempre las invitamos, pero a veces tantos chicos las hacen dudar», dijo Ramos, describiéndolo como una fase temporal que en el pasado se ha invertido. Los organizadores animan a las chicas de la parroquia y de fuera a unirse y configurar el espacio, contrarrestando la falta de un instituto local que suele llevar a los adolescentes a centros de Andorra la Vella o Escaldes-Engordany.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: