Volver al inicio
Cultura·

Muere a los 95 años Sergi Mas, icono cultural andorrano

Sergi Mas, el escultor y polímata barcelonés que se convirtió en un pilar de la cultura andorrana, ha fallecido a los 95 años tras un largo período de delicada salud.

Sintetizado a partir de:
Bon DiaEl PeriòdicAltaveuDiari d'AndorraARA

Claves

  • Sergi Mas, escultor y polímata barcelonés, muere a los 95 años en Andorra.
  • Pasó 7 décadas creando arte arraigado en el patrimonio andorrano, adornando espacios públicos y escribiendo libros.
  • Homenajes de líderes como el jefe de Gobierno Xavier Espot y la ministra de Cultura Mònica Bonell.
  • Conocido por esculturas, sellos, muebles y reciente lanzamiento de libro; galardonado con la Orde de Carlemany.

Sergi Mas, el escultor y polímata barcelonés que se convirtió en un pilar de la cultura andorrana, ha fallecido a los 95 años tras un largo período de delicada salud.

El artista falleció el martes por la mañana en Sant Julià de Lòria, donde regentaba su taller en la Casa Duró de Aixovall desde que se instaló en el Principado en 1957. Su muerte ha provocado una oleada de homenajes de líderes políticos, figuras culturales y amigos personales, que han destacado su extraordinaria versatilidad en escultura, pintura, grabado, cerámica, tallado en madera, ilustración, diseño de carteles, ex-libris, etnología y literatura. Durante siete décadas, sus creaciones —profundamente arraigadas en las tradiciones, paisajes y cultura popular andorranos— convirtieron los espacios públicos en un museo al aire libre y preservaron el patrimonio nacional a través de libros y colecciones.

El jefe de Gobierno, Xavier Espot, compartió en redes sociales que la vida de Mas encarnaba el «amor por el país, el arte, el oficio y las cosas bien hechas», situándolo entre aquellos que «ven belleza donde otros solo ven grietas, imaginan, inventan y crean». La ministra de Cultura, Mònica Bonell, expresó sus condolencias a la familia y al sector cultural, describiéndolo como un «artista inmenso y querido» cuyas obras adornan todas las parroquias y anclan la memoria colectiva. Destacó su emotivo homenaje de noviembre en el Centre Cultural Lauredià, donde Espot le otorgó la Orde de Carlemany, y dijo que se está considerando un homenaje póstumo.

La cònsol menor de Sant Julià de Lòria, Sofia Cortesao, calificó la pérdida como nacional, señalando las piezas de Mas en cientos de lugares públicos y hogares privados. Elogió su irremplazable versatilidad y dijo que la parroquia prevé un día de luto una vez se concrete el calendario, junto con un obituario conjunto de todos los comús. Entre los proyectos en marcha figuran una pieza permanente de la familia Cerqueda en el Centre Cultural Lauredià y una escultura inspirada en Marratxa en la rotonda de Solà, basada en un boceto de hace 20 años con bailarines, letreros parroquiales y monolitos de ciudades hermanas.

Nacido en 1930 en el seno de una familia de artesanos, Mas se formó en la Escola d'Arts i Oficis de la Llotja de Barcelona antes de mudarse a Andorra en medio de las dificultades de la posguerra española para trabajar con Bonaventura Naudí en el tallado de Sant Cristòfol en La Rabassa. Entre sus contribuciones destacadas figuran la Virgen de Meritxell posterior a 1972, los bailarines en la placeta Sant Esteve de Andorra la Vella, muebles para el Consell General y el Tribunal de Corts de la Casa de la Vall, diseños de sellos y esfuerzos etnológicos. Sus escritos le valieron un premio de narrativa por *Cassigalls*, con títulos posteriores como *El moble a Andorra*, *Les valls desitjades* y su último *Tafetans de justícia* —una recopilación de anécdotas de alguaciles de sus primeros días andorranos—, presentado la semana pasada en el Centre Cultural Lauredià, al que no pudo asistir. Francia le concedió el título de Chevalier des Arts et des Lettres en 2008.

La Escola d’Art de Sant Julià de Lòria otorga el Premio Sergi Mas y la Sala Sergi Mas abrió en la Casa Comuna en 2021. Su nieto Hèctor Mas dirigió un documental en 2017 para la Societat Andorrana de Ciències.

Las exministras de Cultura Susanna Vela y Sílvia Riva se sumaron a los homenajes, recordando su mentoría, su defensa de una mayor financiación cultural y su papel en la profesionalización de la escena artística andorrana. Vela destacó su «simplicidad y honestidad» y su disposición a hablar claro, mientras que Riva mencionó los actos por su 90 cumpleaños en plena pandemia y las actualizaciones de los premios Sergi Mas. La concejala de Cultura de Sant Julià, Teresa Areny, lo describió como una «mirada externa» que elevó las tradiciones locales, confirmando el proyecto de Solà y una pieza de madera de Cerqueda que representa la cocina de la Casa de la Vall para el vestíbulo del auditorio de Lauredià antes del 25 de junio. El comú subrayó su huella nacional perdurable.

Amigos como Daniel Areny, Eva Arasa y Txema Díaz-Torrent compartieron recuerdos de su generosidad como profesor, su humor y su papel en la forja de la identidad andorrana, instando a preservar su colección etnográfica en un espacio dedicado.

Comparte el articulo en