Voluntaria organiza bingo de palabras en catalán en la biblioteca comunal de Pas
Cristina Bassóns pone en marcha un bingo navideño de letras familiar para promover el catalán, con una ronda duplicada centrada en lo andorrano.
Claves
- Evento: Bingo navideño de letras mañana a las 16:00 en la biblioteca comunal de Pas, organizado por Cristina Bassóns.
- Las letras sustituyen a los números; los jugadores forman cinco palabras para ganar, apto para niños y adultos aprendices de catalán.
- Ronda duplicada pide palabras típicas de Andorra para fomentar la cooperación y el vocabulario local.
- Bassóns critica las palabras oscuras del Scrabble; prefiere palabras cortas cotidianas en catalán y lleva más de 10 años de voluntaria.
Cristina Bassóns, de 45 años, que lleva más de diez años colaborando como voluntaria con la federación, vuelve a organizar un bingo navideño en el que se llaman letras en lugar de números. El evento tendrá lugar mañana a las 16:00 en la biblioteca comunal de Pas.
«Inventamos un bingo de palabras en el club de L’Hospitalet», explica. El objetivo era ofrecer una actividad en catalán a la que pudiera unirse todo el mundo; mucha gente no conocía el Scrabble y eso les echaba para atrás. El bingo, añade, tiene la ventaja de que todo el mundo lo conoce. En lugar de números, se llaman letras y los jugadores forman palabras en sus cartones: se gana al completar cinco palabras.
Bassóns presenta el juego como una forma lúdica y familiar de aprender la lengua que encaja bien en las bibliotecas. Permite participar desde niños que aprenden el alfabeto hasta adultos que quieren practicar catalán. Aunque es competitivo, dice, también fomenta la socialización y la formación de amistades.
Su grupo ha visitado Encamp en un par de ocasiones. Este año, además del bingo habitual, ofrecerán una ronda duplicada en la que todos los jugadores reciben las mismas letras. Ese formato es más cooperativo y dirigido, explica, porque se pedirá a los participantes que busquen palabras típicas de Andorra, lo que hace el juego más fácil y divertido.
Da ejemplos de palabras locales —donja (un tipo de embutido) o tana (tabaco)—, pero advierte de que estas en concreto no saldrán en el juego. Bassóns lamenta la pérdida de vocabulario: en el Scrabble competitivo suelen aparecer combinaciones oscuras de consonantes y palabras raras que no se usan en el habla cotidiana y caen en desuso.
Su equipo prefiere palabras cortas que incluyan letras de alto valor como l·l, ç o x para sumar muchos puntos. Entre los ejemplos que cita están ix (del verbo valenciano eixir), al·le (no el aliento, sino un hidrocarburo) y ol·li (adaptado del inglés, que describe un movimiento de monopatín). Algunas entradas pueden ser poco probables en la vida diaria, pero son estratégicamente útiles en el Scrabble.
Recuerda su primer partido en un campeonato en L’Hospitalet: quería jugar pero no sabía cómo, así que el club la puso en contacto con otros principiantes. Eso fue hace más de diez años, y desde entonces está implicada.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: