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Deportes·

UCI respalda a la Federación Andorrana de Ciclismo en disputa por licencias de profesionales

UCI reafirma apoyo a normas de licencias basadas en residencia de FAC, valida licencias 2026 y resuelve conflicto con pros residentes en Andorra

Claves

  • UCI valida todas las licencias FAC 2026; sistema de depósito de 7.500 CHF antidopaje continúa hasta 2027.
  • Más de una docena de pros residentes en Andorra regularizan ahora licencias locales.
  • Residencia principal prevalece sobre origen o estatus fiscal para soberanía en licencias.
  • Disputa por subida de tasas FAC a 1.500 € y caída de licencias de 120 a 50.

La Unión Ciclista Internacional (UCI) ha reafirmado su apoyo a la Federación Andorrana de Ciclismo (FAC) en la disputa en curso sobre licencias con ciclistas profesionales residentes en el Principado, insistiendo en que los corredores deben registrarse a través del país de su residencia principal y no del país de origen.

En una carta del presidente de la UCI, David Lappartient, remitida a clubes y corredores a través de la FAC, el organismo rector confirmó la validez de todas las licencias para 2026 emitidas por la federación. Los corredores que obtuvieron licencias bajo el anterior sistema de depósito de 7.500 CHF por responsabilidades antidopaje podrán seguir utilizándolo durante toda la temporada 2026, aplicándose cualquier nuevo requisito solo a partir de 2027. La revisión de la UCI también identificó a más de una docena de profesionales residentes en Andorra que aún no habían obtenido licencia local; sus casos están ahora en proceso de regularización, lo que aumentará el número de licencias profesionales vinculadas al país.

La aclaración se produjo tras una reunión en el Congreso de la Unión Europea de Ciclismo (UEC) en Francia entre Lappartient, la presidenta de la FAC, Carolina Poussier, el vicepresidente de la FAC, Joan Turné, y el presidente de la UEC, Enrico Della Casa. La carta enfatizó que las federaciones tienen soberanía sobre sus normas de licencias y rechazó explícitamente vincular la residencia al estatus fiscal, considerando la residencia principal como el criterio más adecuado.

La disputa surgió después de que la FAC subiera las tasas de 750 € a 1.500 € e inicialmente exigiera el depósito, lo que provocó reacciones de corredores como Carlos Verona, de Trek-Lidl, residente en Andorra y que había apoyado la elección de Poussier. La carta abierta de Verona destacó la caída de licencias FAC de 120 el año anterior a unas 50, con menos de la mitad de los profesionales locales afiliados. Se reunió con responsables gubernamentales como Mònica Bonell y Alain Cabanes, pero aquellas conversaciones no llegaron a un acuerdo.

La FAC acogió con satisfacción la postura de la UCI, describiéndola como un paso positivo que aclara la situación y respalda el desarrollo estable del ciclismo en Andorra. El fallo pone fin a la controversia inmediata e impone la norma de residencia de cara al futuro.

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