Volver al inicio
Deportes·

Atleta andorrana recorre 8.100 km en bicicleta por Sudamérica en una aventura de 11 meses

Andrea Sinfreu pedaleó desde la Patagonia hasta Colombia sin un plan fijo, combinando ciclismo con actividades de montaña para sumergirse en culturas y.

Sintetizado a partir de:
El Periòdic

Claves

  • Recorrió 8.100 km con 112.000 m de desnivel desde la Patagonia chilena hasta Colombia.
  • Combinó ciclismo con senderismo y escalada en Chile, Argentina, Bolivia, Perú y Ecuador.
  • Priorizó conexiones con personas y culturas por encima de las estadísticas de kilómetros.
  • Cuestionó hábitos de consumo viviendo mínimamente con ropa básica durante meses.

Andrea Sinfreu, guía de montaña y atleta andorrana, ha regresado a casa tras casi 11 meses recorriendo más de 8.100 kilómetros en bicicleta por Sudamérica, desde el sur de la Patagonia hasta Colombia, acumulando 112.000 metros de desnivel positivo.

Partió sin un itinerario fijo ni fecha de regreso, comprando un billete de ida a Chile y planeando pedalear hacia el norte, decidiendo la ruta sobre la marcha. «No tenía realmente planeado recorrer todo el continente», dijo. Lo que empezó como un viaje abierto se convirtió en una gran travesía por Chile, Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia, combinando ciclismo con senderismo, escalada y otras actividades de montaña acordes con su experiencia en esquí de montaña, trail running y guías.

Sinfreu, que siempre ha preferido los viajes en bicicleta por su ritmo más lento y las conexiones más profundas con los lugares y las personas, había recorrido previamente en bici desde Niza hasta el Cabo Norte de Noruega. Esta aventura supuso su primera exploración profunda de Sudamérica. Pasó más tiempo en Chile, por su longitud, y en Perú, donde el terreno accidentado y las desvíos montañosos —como trekkings de una semana o ascensiones— ralentizaron su avance.

La distancia y las estadísticas pasaron a un segundo plano frente a la inmersión. «Los kilómetros no eran lo más importante», explicó. «Se trataba más de conocer los lugares, las personas, las culturas y las diferencias entre países». Viajaba sola pero nunca aislada: se hospedaba en albergues, recibía hospitalidad local y compartía tramos con otros ciclistas, incluido casi un mes con una pareja alemana. El ciclismo despertaba curiosidad y facilitaba las interacciones en todas partes, especialmente en Argentina y Colombia, donde se sintió particularmente bienvenida. «Hay más gente que quiere ayudar o buena gente que mala», reflexionó, enfatizando la precaución por encima del miedo.

La ruta mostró la inmensa diversidad del continente: glaciares, picos de 6.000 metros, costas del Pacífico y del Atlántico, y los márgenes del Amazonas. De vuelta en Andorra hace poco más de un mes, Sinfreu aún está procesando la experiencia. Cuestionó suposiciones sobre estilos de vida convencionales y necesidades materiales. «Con lo básico puedes vivir», dijo, señalando cómo meses con tres pares de pantalones, cuatro camisetas y una chaqueta la hicieron cuestionar hábitos de consumo. «Muchas cosas que aquí parecen muy importantes quizá no lo sean tanto». Para ella, la bicicleta fue menos un desafío físico que una forma de ir más despacio y conectar con el mundo.

Comparte el articulo en