El culturista andorrano Rubén Bondem destaca la disciplina mental para el éxito profesional
Tras ganar el Mr. World y quedar cuarto en el Mr. Universe, el de 37 años revela las dietas brutales, la deshidratación y la fortaleza psicológica necesarias para destacar en medio de una intensa rivalidad y extremos físicos.
Claves
- Ganó Mr. World en junio para volverse pro; quedó 4º en Mr. Universe en noviembre.
- Jueces puntúan simetría, calidad muscular, definición; preparación incluye volumen, restricción, deshidratación.
- Entrena 6 días/semana, equilibra con trabajo; enfoque mental contrarresta nervios e inestabilidad.
- Persigue el culturismo por pasión personal pese a retos familiares y opiniones sociales.
Rubén Bondem, un culturista de 37 años de Andorra la Vella, enfatiza la estabilidad mental y la disciplina como claves para soportar los extremos físicos de la competición profesional.
Bondem se convirtió en profesional en junio tras ganar el título de Mr. World, lo que le impulsó a los circuitos de élite. Quedó cuarto en Mr. Universe en noviembre —un resultado duro, dice, aunque suele terminar entre los tres primeros—. El ambiente difería notablemente de los eventos amateurs, con menos camaradería y más rivalidad entre competidores, a pesar de las dificultades compartidas como el hambre, la sed y el empujar los límites.
Los jueces priorizan la simetría corporal, clavículas anchas con cintura estrecha, piernas con forma de X, calidad muscular, definición y condición. La preparación implica una dieta constante: fases de volumen para ganar masa, seguidas de restricciones severas antes de las competiciones. Los competidores se deshidratan para minimizar el agua entre el músculo y la piel, con cada caloría calculada meticulosamente. «Cualquier error en la ingesta de comida se nota», señala Bondem. Los nervios también juegan un papel crítico: la ansiedad excesiva puede hacer que los competidores parezcan deslavados en el escenario.
El entrenamiento mental es esencial, insiste, ya que el deporte exige una mente estable y enfocada para manejar su inestabilidad y extremos. «Sin eso, no lo consigues».
Bondem empezó a competir a los 26 años, progresando de lo local a lo nacional y luego europeo. Se impuso retos personales, como no participar en el nacional de España salvo que ganara el título de Cataluña. Para compatibilizarlo con el trabajo, entrena seis días a la semana durante dos horas cada uno, dividiendo las sesiones por grupos musculares. En periodos de competición añade más cardio y horas.
La pasión y el espíritu competitivo le sostienen, incluso en el aislamiento. Los sacrificios del deporte son difíciles de entender para los demás, incluida la familia, que al principio tuvo problemas cuando dejó el fútbol. Las físicas de los culturistas siguen siendo poco convencionales y no siempre aceptadas. En última instancia, Bondem lo persigue por cumplimiento personal, no por validación externa.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: