El esquiador andorrano Joan Verdú confía en su rebote en el gigante de Adelboden
Joan Verdú ve su inicio irregular en la Copa del Mundo como un tropiezo por los nuevos esquís y los viajes, pero se muestra confiado para Adelboden tras entrenar en Austria.
Claves
- Temporada de Verdú: DNF en Beaver Creek/Val-d'Isère, 16.º Copper, 12.º Sölden, 19.º Alta Badia.
- Adaptándose a nuevos esquís tras 12 años; necesita mejor reacción en momentos clave.
- Entrenamiento en Austria antes de Adelboden, donde fue 8.º la pasada temporada.
- FAE positiva con resultados alpinos y de fondo; mira cupos olímpicos para 2026.
Joan Verdú, el esquiador alpino andorrano de la Federació Andorrana d'Esquí (FAE) y el equipo VAN DEER-Red Bull Sports, describió su inicio en la Copa del Mundo como un pequeño tropiezo, pero expresó una fuerte confianza en su potencial de cara al eslalon gigante de Adelboden, Suiza, el 10 de enero.
En la tradicional reunión navideña de la FAE en el Hotel Piolets Soldeu Centre, Verdú repasó su temporada: no finalizaciones en Beaver Creek y Val-d'Isère, 16.º en Copper Mountain, 12.º en Sölden y un retorno a la forma con el 19.º en Alta Badia. Se muestra calmado y confiado, señalando los retos de adaptación a unos nuevos esquís tras 12 años con su marca anterior. «El nuevo material rinde de maravilla, pero reacciona de forma diferente en los momentos clave; esos dos o tres décimos te pueden bajar del séptimo u octavo puesto al 18.º», explicó. El calendario apretado y los largos viajes han recortado el entrenamiento, pero lo ve como un breve sacudón que le hará más fuerte.
Verdú se desplaza a Austria para entrenar del 2 al 9 de enero antes de Adelboden, donde fue octavo la pasada temporada. Elogió la pista, sobre todo en hielo, y se siente técnicamente afilado, pero necesita más determinación ante los márgenes ajustados del circuito. «Todo está tan igualado que si las piezas del puzzle no encajan perfectamente, acabas 16.º o 19.º como yo», dijo. Mentalmente, ha madurado más allá de su agresividad inicial, aprendiendo de las lesiones a equilibrar riesgo y control. «Soy el primero que quiere estar más arriba, y trabajamos sin descanso para ello».
La revisión de fin de año de la FAE puso de relieve contrastes: buenas actuaciones de la fondista Gina del Rio en las pruebas de distancia en Davos, el regreso de Cande Moreno a los puntos de la Copa del Mundo tras más de dos años, y comienzos más duros para Verdú e Irineu Esteve. El presidente Pepi Pintat calificó el balance como positivo para una pequeña nación, con cinco esquiadores alpinos en la Copa del Mundo y otros en la Copa de Europa. El director general Carles Visa secundó esa visión, destacando el orgullo de ver a los atletas llenar las pantallas de Eurosport.
De cara a los Juegos Olímpicos de Milán 2026 —donde Andorra tiene seis plazas de cupo (cuatro alpinas, dos de fondo)—, Verdú prioriza la consistencia en la Copa del Mundo. «La mejor preparación es una gran temporada aquí; llegar con confianza significa que puede pasar cualquier cosa». Pintat sueña con un diploma olímpico y dice que «todo es posible» dada la forma actual, mientras Visa insistió en que los resultados estables en el top 30 son el camino. Esteve se mostró esperanzado pese al mal inicio, y del Rio apuntó a un sólido rendimiento sin detalles concretos.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: