El exmediocentro del Barça Martí Riverola, nuevo entrenador del Atlètic Escaldes
El de 35 años asume su primer cargo en Primera a mitad de temporada, guiando al quinto clasificado hacia las semifinales de la Copa Constitució mientras aplica lecciones de entrenadores como Guardiola y De Zerbi.
Claves
- Riverola presentado como nuevo entrenador tras la destitución de Dani Luque; equipo 5º en la liga, semis de Copa.
- Mejora de resultados: empate ante UE Santa Coloma; victoria 5-0 en Copa, récord histórico.
- Inspirado en el juego de posesión de Guardiola y las tácticas de De Zerbi; énfasis en la anticipación de los jugadores.
- Ve crecimiento en la liga de Andorra y aspira a la clasificación europea.
Martí Riverola, exmediocentro del Barcelona de 35 años, ha asumido el cargo de entrenador del Atlètic Escaldes en la Primera Divisió de Andorra, lo que supone su primer puesto en la élite tras su etapa en el Massana de Segunda División.
Presentado oficialmente hace tres días, Riverola dirige al equipo desde hace más de una semana tras la destitución de Dani Luque. Concedió un breve descanso a los jugadores durante la pausa liguera. El Atlètic Escaldes ocupa la quinta plaza, en media tabla sin grandes objetivos, pero sigue en las semifinales de la Copa Constitució tras una victoria por 5-0 esta semana, su mayor goleada histórica en la competición. Los resultados han mejorado bajo su mando: lograron un empate ante la UE Santa Coloma tras sufrir contra los equipos grandes, lo que ha elevado la moral.
Cara conocida en el club de su etapa como jugador —donde ganó la liga—, Riverola ve esta etapa como una oportunidad de aprendizaje a mitad de temporada. «Estamos sentando bases, evaluando la plantilla y la visión del club para el próximo año», declaró. Elogió la acogida de los jugadores y sus esfuerzos por adoptar sus ideas iniciales, destacando la adaptación a sus diversos talentos.
Su carrera como jugador le expuso a entrenadores de élite como Pep Guardiola, Luis Enrique, Roberto De Zerbi, García Pimienta, Sinisa Mihajlovic y Stefano Pioli. Guarda a Guardiola en máxima estima —«Dios» por impulsar el juego de posesión y el reposo mientras el rival ataca—. De De Zerbi, a quien siguió en la Serie C italiana pese a bajar dos categorías, aprendió gestión táctica y emocional. «Tomas lo mejor de cada uno —técnico, táctico y manejo de situaciones— para construir tu estilo», explicó.
Su transición al banquillo surgió de sus fortalezas autopercebidas como lector del juego, no como atleta destacado. «Quiero que los jugadores anticipen situaciones y tomen decisiones; ellos son los protagonistas», afirmó.
Llegó a Andorra con el FC Andorra por estabilidad familiar y luego se unió al Atlètic e Inter Escaldes, ganando el título en su primer año. Ve crecimiento en la liga, con mejores campos y esfuerzos federativos por la profesionalización, aunque persisten retos como la consistencia arbitral y el conocimiento de los clubes. La clasificación europea le motiva: «No es imposible; lo hemos visto en sitios como Holanda o Austria».
Riverola recuerda con cariño el ascenso exprés del FC Andorra de la Primera Catalana a la Segunda española, atribuido al mérito sobre el terreno más que a una promoción comprada. Un recuerdo destacado: la última jornada en casa que aseguró el ascenso a Segunda, dependiendo del empate del Albacete en otro campo, seguido con ansiedad en los móviles. Bajo la posterior propiedad de Gerard Piqué, el vestuario mantuvo el foco, tomando cada partido en serio.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: