Ferran Bassas deja Andorra por el rival Manresa tras minutos limitados y disputa contractual
El base catalán Ferran Bassas se desvinculó del BC MoraBanc Andorra el 14 de diciembre por falta de minutos y problemas salariales, y se unió al BAXI Manresa.
Claves
- Bassas nombrado capitán pero apartado por Plaza por pérdidas de balón, pese a promesas veraniegas de minutos.
- El club pidió dos veces aplazamientos salariales; condicionó la salida a renunciar al pago restante, que Bassas aceptó para seguir adelante.
- Afectó a varios jugadores; Bassas elogia al club en lo personal pero se sintió irrespetado en la pista.
- Triunfa en Manresa con Ocampo, motivado para el emotivo duelo del domingo en Nou Congost.
Ferran Bassas, el base catalán que capitaneó al BC MoraBanc Andorra al inicio de la temporada, se desvinculó del club el 14 de diciembre tras unos minutos muy limitados bajo el entrenador Joan Plaza. Desde entonces se ha unido al rival BAXI Manresa, donde se siente plenamente confiado y está rindiendo a gran nivel de cara al partido del domingo en el Nou Congost.
Bassas explicó que, a pesar de ser nombrado capitán por Plaza —superando las expectativas de que Rafa Luz ocupara el puesto—, apenas tuvo protagonismo en el quinteto inicial. «Plaza me dijo en verano que sería el segundo base e incluso hablamos de minutos», declaró Bassas. Pero tras unos partidos de liga, el director general Francesc Solana le comunicó a principios de noviembre que el entrenador había perdido la confianza en él por sus pérdidas de balón. Bassas insistió, pero no vio cambios, ni siquiera tras jugar más bajo el anterior entrenador Pablo Lezkano por lesiones.
Su salida se debió a la frustración por su rol y a disputas contractuales. El club había pedido dos veces a Bassas que aplazara cantidades significativas de su salario —primero a mitad de la temporada pasada y luego en verano— para aliviar presiones financieras, algo que aceptó como un favor. Al marcharse, condicionaron su salida a que renunciara al pago restante de la temporada, incluidos los importes aplazados. «Les ayudé dos veces, pero me pidieron que renunciara a lo que me correspondía por contrato», dijo. Las negociaciones se prolongaron, con el club aceptando inicialmente su salida antes de dudar por el riesgo de lesiones en otros bases, y solo cedieron tras una semana. Bassas renunció al dinero para priorizar su carrera, aunque calificó el trato de decepcionante.
Enfatizó que las peticiones financieras del club afectaron a varios jugadores, incluidos Aaron Best y Justin McKoy, que reclamaron contratos completos a finales del año pasado. Bassas no guarda rencor personal —elogia a Solana, al presidente Gorka Aixàs y a sus compañeros—, pero se sintió ni importante ni respetado en la pista. Ni Plaza ni Aixàs se dirigieron directamente a él.
Ahora en Manresa bajo Diego Ocampo, Bassas juega minutos clave y vive cerca de su familia. A pesar del mal sabor de boca, habló con cariño de Andorra: «Mi familia y yo nos sentimos muy a gusto allí; la gente nos trató bien». El partido del domingo será emotivo, añadió, lo que le da una motivación extra.
Fuentes originales
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