Los monitores de esquí andorranos afrontan un futuro incierto por bajos salarios y éxodo
El presidente de la asociación advierte de que los jóvenes monitores huyen en busca de mejores empleos en el extranjero debido a salarios estancados, exceso de personal y falta de apoyo gubernamental.
Claves
- Los jóvenes monitores de esquí se incorporan para obtener la certificación y luego se van a mejores oportunidades en el extranjero.
- Salarios bajos cercanos al mínimo y horas insuficientes por listas de personal sobredimensionadas.
- Las autoridades priorizan contrataciones extranjeras en medio de la crisis de vivienda, ignorando demandas de 20 años.
- El ministerio de Educación elimina el requisito de la técnica andorrana de esquí, causando formación inconsistente.
Carles Iriarte, presidente de la Asociación de Monitores de Esquí de Andorra (AAME), ha advertido de que la profesión no tiene futuro en el país, con los jóvenes recién llegados abandonándola rápidamente en busca de mejores oportunidades en el extranjero.
En declaraciones a RTVA antes de la asamblea general ordinaria de la asociación para la temporada 2025-2026, Iriarte ha dicho que el trabajo ya no compensa en comparación con otras carreras más estables y gratificantes. Ha señalado demandas estancadas de mejoras que persisten desde hace 20 años, como salarios bajos cercanos al mínimo y horas insuficientes debido a listas de personal sobredimensionadas, que impiden unos ingresos mensuales significativos.
Aunque ha habido algunos aumentos salariales —«de lo contrario, no vendría nadie, ni siquiera desde el otro lado del mundo»—, estos no hacen el puesto sostenible, ha señalado Iriarte. Las autoridades muestran poco apoyo y prefieren contratar monitores extranjeros que evitan la crisis de vivienda todo el año en Andorra.
Los nuevos miembros, incluidos los formados en la escuela EFPEM, suelen unirse a la AAME solo para obtener la certificación internacional antes de buscar trabajo en otros lugares con mejores condiciones, ha añadido. Persisten problemas antiguos como violaciones de contratos laborales y la falta de suministro de equipos de protección personal u otros materiales.
Iriarte también ha criticado la gestión del ministerio de Educación ante las demandas de restaurar la técnica andorrana en los programas de esquí escolar. En lugar de apoyarla, los responsables eliminaron el requisito del decreto correspondiente, permitiendo cualquier estilo de enseñanza. Las directrices pedagógicas cambian bruscamente —«de un año a otro, o incluso de un día para otro»—, dejando a algunos alumnos con tres, cuatro o cinco instructores distintos en una sola semana de esquí escolar.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: