Paco Vázquez: El rol de ayudante de entrenador en el MoraBanc Andorra es la mejor etapa de mi vida
El veterano entrenador reflexiona sobre una década en el club, lazos familiares, el camino de Ibiza a Andorra y su pasión por entrenar tras soñar con ser jugador.
Claves
- Más de una década en Andorra, más tiempo que en cualquier sitio salvo Manresa; ve el club como familia.
- Infancia en Ibiza llevó al baloncesto por la escuela; fichado por Manresa, entrenado por Ricard Casas.
- De sueños de jugador pro a entrenador apasionado, enfatizando el esfuerzo colectivo.
- No le gustan las discusiones, hace zapatillas a mano; frustrado por el boom constructivo en Andorra.
Paco Vázquez, ayudante de entrenador del MoraBanc Andorra, ha descrito su actual rol como la mejor etapa de su vida tras una década en el club. En el programa *Fora de Joc* de Diari TV, esta figura veterana del baloncesto reflexionó sobre una carrera definida por el trabajo duro y lazos personales profundos, remontándose desde Ibiza hasta Andorra. · · Vázquez, que ha pasado más tiempo en Andorra que en ningún otro sitio salvo Manresa, enfatizó el ambiente familiar del club. «Es un lugar en el que nos cuidamos y nos preocupamos unos por otros», dijo, destacando cómo los entrenamientos diarios, los viajes y la vida en equipo fomentan lazos que van más allá de la cancha. Elogió la fortaleza de la organización para hacer que todos se sientan parte de un proyecto compartido y en evolución. · Nacido en Ibiza, Vázquez recordó una infancia más tranquila en una isla de playas y rincones escondidos, lejos del bullicio actual. El deporte llenó sus primeros años, con el baloncesto surgiendo casi por casualidad en la escuela, donde no había fútbol y pronto se cansó de ese deporte de todos modos. Un ojeador en un torneo juvenil le abrió las puertas de Manresa, iniciando un exigente régimen de entrenamiento lejos de casa. «Tuve que currármelo», resumió, atribuyendo al entrenador Ricard Casas los valores de esfuerzo y dedicación. · Aunque soñó con jugar profesionalmente, Vázquez ha abrazado el entrenamiento con igual pasión, viendo ahora el juego desde una perspectiva más colectiva. Notó las presiones invisibles sobre aficionados y personal del club por igual, pidiendo perspectiva ante victorias y derrotas. «Mucha trabajo invisible sostiene el proyecto», observó. · Fuera del baloncesto, Vázquez compartió notas más ligeras: detesta las discusiones, fabrica sus propias zapatillas a mano y considera el reciente boom constructivo de Andorra el aspecto más frustrante de la vida en el país. Tras diez años, ve Andorra como su hogar definitivo, valorando las relaciones duraderas por encima de los meros resultados.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: