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El esquiador andorrano Roger Puig termina quinto en la final de descenso de la Copa del Mundo

Puig sumó 224 puntos en las pruebas de Tignes, Francia, tras empatar en cuarto lugar en la primera manga, cerrando una temporada con 420 puntos totales, su mejor registro, pese a errores menores que le impidieron el podio.

Sintetizado a partir de:
Diari d'AndorraBon DiaEl Periòdic

Claves

  • Puig empató el 4.º en la inaugural del martes con el canadiense Guimond, sumando 50 puntos.
  • Terminó 5.º en la final del jueves, asegurando el 5.º general (224 pts) y 420 puntos en carrera.
  • 2.º y 3.º en prácticas, alcanzó 145 km/h pese a pequeños errores.
  • Super-G pendiente del tiempo; Tignes acoge el Mundial 2025.

El esquiador andorrano de para-alpino Roger Puig terminó quinto en la final de descenso de la Copa del Mundo en Tignes, Francia, el jueves, asegurando el quinto puesto general en la clasificación de la disciplina con 224 puntos y cerrando una gran temporada.

El resultado siguió a su cuarto puesto empatado con el canadiense Alexis Guimond en la carrera inaugural del martes, donde ambos registraron tiempos idénticos. En esa prueba, Puig realizó una bajada sólida con el sexto mejor tiempo en el primer sector, el octavo en el segundo y líneas fuertes en todo el recorrido para sumar 50 puntos. Ese resultado le mantenía en sexto lugar en la clasificación de descenso en ese momento y elevaba su mejor marca en su carrera en todas las disciplinas a 420 puntos. Reconoció que pequeños errores le habían costado fracciones de segundo que podrían haberle acercado al podio.

Puig llegó a la semana en buena forma tras las sesiones de entrenamiento en el lugar. La primera práctica sufrió retrasos por limpieza de nieve, donde se clasificó segundo priorizando líneas limpias. Siguió con un tercer puesto en la segunda sesión más competitiva, atribuyendo su confianza al equipo y la configuración de su material.

En el descenso final de la temporada, Puig adoptó un enfoque agresivo para buscar el podio, lo que provocó pequeños errores como una deriva fuera de la línea ideal en el segundo salto y dificultades en la sección final rutada tras días de uso intenso. Gestionó bien las pérdidas, alcanzando una velocidad máxima por GPS de 145 km/h para un esfuerzo competitivo.

Las condiciones meteorológicas determinarán si se celebra el super-G el viernes para cerrar las pruebas de velocidad en Tignes, sede del próximo Campeonato del Mundo.

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