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Medio ambiente·

115 alumnos andorranos exploran el laboratorio forestal de Beixalís Marteloscopi

Escuelas andorranas participaron en sesiones prácticas en el laboratorio forestal al aire libre de Beixalís, usando tecnología para estudiar ecosistemas, gestión arbórea y amenazas ambientales. El piloto se ha convertido en una herramienta educativa clave.

Claves

  • Cerca de 115 alumnos de tres escuelas andorranas visitaron Beixalís Marteloscopi en mayo-junio.
  • Programa de AR+I y Ministerio enseña silvicultura y gestión sostenible con tabletas.
  • Los alumnos evalúan árboles, biodiversidad y cambio climático en parcela de pino rojo y negro.
  • Iniciativa une aulas con la naturaleza y planea expandirse para ajustarse a currículos.

Cerca de 115 alumnos de primaria y secundaria de EAMPE Canillo, EAMPE La Massana y Col·legi Sant Ermengol visitaron el laboratorio forestal al aire libre Beixalís Marteloscopi entre mayo y junio de este curso académico. Lanzado como piloto el año pasado por Andorra Recerca i Innovació (AR+I) junto con el Ministerio de Relaciones Institucionales, Educación y Universidades, el programa se ha consolidado como una herramienta práctica para enseñar silvicultura, gestión forestal sostenible y dinámicas del bosque.

El lugar de Beixalís hace las veces de parcela de investigación y centro educativo, lo que permite a las escuelas implicarse directamente en proyectos científicos y tecnológicos. Montse Brugulat, coordinadora del AR+I Aula, destacó que las visitas conectan las aulas con el entorno natural de Andorra. «Esta experiencia práctica in situ ayuda a los alumnos a descubrir el bosque y a relacionar los conceptos de clase con las condiciones reales», afirmó, añadiendo que refuerza la educación por competencias.

Las sesiones emplean un enfoque lúdico y participativo para explorar los ecosistemas forestales, entre ellos la biodiversidad, los microhábitats, la silvicultura, el cambio climático y los riesgos naturales. Con tabletas o móviles, los participantes evalúan las características del bosque, proponen opciones de gestión e interactúan con los árboles en una parcela mapeada de pino rojo y negro en la que cada árbol está medido, identificado y geolocalizado.

El término «Marteloscopi» combina el francés «martelage», que se refiere a la selección de árboles, y el griego «skopein», que significa observar. Diseñado como un aula y laboratorio al aire libre, se adapta a distintos niveles educativos y busca fomentar la conciencia pública sobre el cuidado forestal.

AR+I prevé mantener y ampliar la iniciativa en los próximos años para adaptarla mejor a los currículos escolares.

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