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Medio ambiente·

Alud en Andorra el 29 de noviembre causa una muerte; colapso ligado a capa débil facetada bajo placa de viento

Un alud de placa D2 de unos 1.500 m³ cerca de Pas de la Casa sepultó a un hombre de 32 años.

Sintetizado a partir de:
El PeriòdicAltaveu

Claves

  • 29 nov, Clot de les Abelletes (Pas de la Casa): alud ~1.500 m³, D2; recorrido ~180 m, cicatriz superior 30 cm.
  • Víctima: hombre de 32 años de Sant Feliu de Pallerols; sepultado y hallado en parada cardiopulmonar; grupo de dos.
  • Inspección AR+I (1 dic) identificó capa débil de granos facetados a 34-36 cm que falló bajo placa cohesiva compactada por viento.
  • Secuencia: nieves principios nov, episodio cálido/costra, frío extremo con vientos fuertes que formaron facetas, luego calentamiento y redistribución de viento sobrecargó vertientes de barlovento.

El alud que se produjo el 29 de noviembre en la zona de Clot de les Abelletes, cerca de Pas de la Casa, desplazó unos 1.500 metros cúbicos de nieve —equivalentes aproximadamente a 1.500 toneladas— y se clasificó como un evento D2 en la escala europea de tamaño de aludes. La placa, de vertiente este, tenía una cicatriz superior de unos 30 centímetros y un recorrido estimado de unos 180 metros de longitud con una anchura máxima de unos 50 metros; el pie finalizó a unos 2.587 metros tras una altitud inicial cercana a los 2.675 metros, con un desnivel vertical de unos 90 metros.

Un hombre de 32 años de Sant Feliu de Pallerols (Garrotxa) fue sepultado por el alud. Cuando fue localizado, se encontraba en parada cardiopulmonar y no pudo ser reanimado. El alud implicó a un grupo de dos personas.

Técnicos de Andorra Recerca i Innovació (AR+I) inspeccionaron el lugar el 1 de diciembre y realizaron un análisis preliminar del manto nival y meteorológico. Identificaron una capa débil de granos facetados a 34-36 centímetros de profundidad en el manto, cubierta por una placa más cohesiva compuesta de partículas finas y recientemente compactadas por el viento; se considera que esta capa débil fue el elemento que falló y desencadenó el desprendimiento.

El informe reconstruye una secuencia de eventos meteorológicos que produjeron un manto complejo e inestable. Las nevadas de principios de noviembre (5-6 de noviembre) fueron seguidas de un marcado episodio de calor que creó una costra de refreezamiento grueso hacia el 14 de noviembre, con polvo sahariano presente en su base. Entre el 19 y el 22 de noviembre cayeron más nieves durante temperaturas muy bajas (se registró un mínimo de -15,4 °C en Envalira, 2.510 m) con fuertes vientos del noroeste y norte; estas condiciones favorecieron la formación de granos facetados. Un repentino calentamiento el 23 de noviembre produjo una costra adicional, y nevadas posteriores con vientos intensos (24-26 de noviembre y frentes posteriores) redistribuyeron y acumularon nieve compactada por el viento en las vertientes de barlovento, creando zonas de exceso de nieve y erosión visible en el circo.

Los técnicos pudieron llegar al pie del alud sin grandes dificultades; el acceso a la cicatriz requirió ascender hacia el Pic Blanc y aproximarse tanto como permitieron las condiciones. El estudio de AR+I enmarca el accidente como el colapso de una capa débil transformada dentro de una placa cohesionada y afectada por el viento, en una localidad donde las nevadas irregulares recientes y los fuertes vientos habían producido una acumulación de nieve variable y excesiva.

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