Andorra afronta precipitaciones récord de lluvia y nieve en enero de 2026
Las precipitaciones casi duplican las medias históricas, con una acumulación excepcional de nieve en las montañas que impulsará los caudales fluviales más adelante.
Claves
- 136,3 mm de lluvia en la estación FEDA Central, casi el 200 % por encima de la media.
- Profundidades de nieve duplicaron los niveles típicos, con pico de 2,36 m en Sorteny.
- Las reservas de nieve elevarán los caudales fluviales en los próximos meses por el retraso.
- 2025 tuvo precipitaciones equilibradas, sin riesgos de sequía desde el 2.º trimestre de 2024.
Enero de 2026 ha traído lluvias excepcionalmente intensas a Andorra, con niveles de precipitación casi el doble de la media histórica, según Oriol Travesset, investigador de Andorra Recerca i Innovació (AR+I).
Travesset ha informado de una anomalía de precipitación de casi el 200 % en la estación FEDA Central, donde cayeron 136,3 mm durante el mes. Gran parte llegó en forma de nieve, que se ha acumulado en las altas montañas y ha retrasado cualquier aumento brusco en los caudales fluviales. «Siempre hay un retraso en la respuesta hidrológica», ha señalado, añadiendo que la nieve almacenada debería elevar los niveles de los ríos en los próximos meses.
Las reservas de nieve ofrecen la señal más clara de las condiciones inusuales. En la estación de Sorteny, las mediciones alcanzaron tres picos importantes: 2,08 metros el 10 de enero —más del doble de la mediana típica de un metro para esa fecha—, seguidos de bajadas por lluvias posteriores y luego máximos de 2,36 metros el 26 y 31 de enero. Esto duplica las reservas habituales de nieve de enero y coincide con la percepción generalizada de un año húmedo y nevoso hasta ahora.
En contraste, 2025 fue un año mayoritariamente normal en cuanto a precipitaciones. Cinco meses superaron las medias climáticas, mientras que seis quedaron por debajo. Diciembre mostró una ligera anomalía negativa, pero se mantuvo cerca de la normalidad. El índice estandarizado de precipitación se ha mantenido muy por encima de los umbrales de sequía desde el segundo trimestre de 2024.
Los caudales fluviales en Borda Sabater siguieron un patrón típico el año pasado en comparación con 2016-2025, mayoritariamente por debajo de los niveles de referencia pero sin alcanzar nunca estado de alerta. Abril y septiembre registraron anomalías positivas, con abril impulsado por el deshielo. Se produjo el pico habitual de mayo, pero menos intenso que en algunos años. Las profundidades medias de nieve estuvieron por debajo de lo normal, salvo tormentas de finales de marzo y diciembre que superaron brevemente las medianas.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: