Comida sellada próxima a caducar arrojada detrás del supermercado de Carrer Na Maria Pla provoca indignación
Los vecinos encontraron productos sellados pero invendibles en un contenedor detrás de un supermercado de comida fresca y exigen sanciones y medidas contra el desperdicio.
Claves
- Comida sellada caducada o próxima a caducar vista en contenedor detrás de supermercado de comida fresca en Carrer Na Maria Pla.
- Los vecinos calificaron de inaceptable la cantidad de productos rechazados y pidieron a las autoridades que sancionen al establecimiento.
- Los locales destacaron la contradicción con los mensajes gubernamentales sobre economía circular y desperdicio alimentario.
- Soluciones propuestas: rebajar artículos próximos a caducar, estante dedicado o donar comida usable a entidades como Càritas o Cruz Roja.
Los vecinos han expresado indignación tras descubrir de nuevo productos alimenticios sellados —caducados o próximos a su fecha de caducidad— en un contenedor detrás de un supermercado que solo vende comida, a menudo productos frescos. Los artículos desechados se vieron después del cierre del establecimiento anoche; aunque estaban correctamente sellados, no podían venderse legalmente.
Los testigos afirmaron que la visión de tantos productos «rechazados» en el contenedor es inaceptable y pidieron sanciones. «Estas prácticas deben penalizarse», dijeron los vecinos que encontraron el montón de comida en la basura, y urgieron a las autoridades a tomar medidas más firmes.
Los locales también señalaron lo que consideran una contradicción con los mensajes gubernamentales sobre la economía circular, el reciclaje y la prevención del desperdicio alimentario. Dijeron que es difícil entender por qué no se han aplicado medidas a este supermercado de Carrer Na Maria Pla ni a establecimientos similares.
Los vecinos sugirieron alternativas prácticas que el supermercado podría adoptar, como rebajar los productos a medida que se acerca su fecha de caducidad o dedicar un estante específico a artículos próximos a caducar para evitar el desperdicio. También propusieron que, como mínimo, la comida invendible pero aún usable se entregue a organizaciones benéficas. «O al menos dársela a entidades como Càritas o la Cruz Roja, que sin duda harían un uso mucho mejor de ellos que tirarlos a la basura», afirmaron.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: