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La carga fiscal de Andorra sube al 28,4% del PIB en 2025

El ministro de Finanzas, Ramon Lladós, atribuye el aumento a medidas selectivas sobre inmuebles extranjeros, un suelo en el impuesto de sociedades y altos ingresos, sin tocar los tipos principales. Lo ve como ganancia positiva que respeta a la mayoría de residentes.

Claves

  • Recaudación fiscal sube 10% alineada con crecimiento del PIB del 6,6%, impulsada por altos ingresos, inmobiliario y empresas
  • IRPF crece 20% a 82,3 M€, con el 3% de declarantes de más de 200.000€ pagando más de la mitad
  • Impuestos inmobiliarios saltan: gravamen extranjero +41%, plusvalías cortas +56,5%, transmisiones +52,4%
  • Impuesto sociedades sube 31% a 141 M€ por tipo mínimo del 3% y buenos beneficios

La carga fiscal de Andorra ha aumentado al 28,4 % del PIB en 2025, un 0,9 puntos más que el 27,5 % de 2024, impulsada por el crecimiento de flujos de ingresos específicos en lugar de subidas de tipos generales, según ha indicado el ministro de Finanzas, Ramon Lladós.

El Departamento de Estadística ha publicado los datos finales de recaudación fiscal junto con una primera estimación del PIB que refleja una expansión económica del 6,6 %. El total de ingresos fiscales ha subido un 10 %, y Lladós ha atribuido el cambio a tres áreas principales: contribuyentes de altos ingresos, operaciones inmobiliarias y pagos corporativos.

La recaudación del IRPF ha crecido un 20 % hasta los 82,3 millones de euros, lo que suma 14 millones de euros. Los contribuyentes con ingresos superiores a 200.000 euros —alrededor del 3 % de los declarantes— representan más de la mitad de los ingresos del IRPF. Lladós ha destacado que atraer personas de alto patrimonio neto y profesionales fortalece las arcas públicas sin ampliar la base imponible.

Los impuestos sobre el inmobiliario han registrado ganancias sustanciales en un mercado muy activo: 19,2 millones de euros del gravamen a la inversión extranjera en compras de propiedades por no residentes (un 41,2 % más), 39,3 millones en plusvalías a corto plazo por ventas en menos de dos años o tratos con no residentes (un 56,5 % más) y 17,7 millones en impuestos de transmisiones (un 52,4 % más), de los que dos tercios han ido a los comunes. El ministro ha insistido en que estas medidas se dirigen a no residentes y operaciones rápidas, sin afectar a la mayoría de los locales.

La recaudación del impuesto de sociedades ha aumentado un 31 % hasta los 141 millones de euros, un incremento de 33,6 millones, gracias a beneficios sólidos y al tipo efectivo mínimo del 3 % sobre ganancias introducido en la legislatura anterior. Este suelo garantiza contribuciones consistentes al limitar los acarreos de deducciones que antes anulaban obligaciones en años flojos. El IVA (IGI) ha subido un 12,5 % hasta los 185,7 millones de euros por mayor actividad económica.

Los impuestos directos representan ahora el 28,7 % de la carga (2,5 puntos más), los indirectos el 34,5 % (2 puntos menos) y las cotizaciones sociales el 36,8 % (0,6 puntos menos). Los impuestos sobre la producción e importaciones han crecido un 4,1 %, los de renta y patrimonio un 20,7 % y la seguridad social un 8,2 %.

Lladós ha calificado el resultado como un impulso bienvenido de una economía más grande y más contribuyentes, equivalente a 28 euros por cada 100 generados. Ha asegurado a los residentes un impacto mínimo, ya que los gravámenes se concentran en operaciones de alto valor, no residentes y altos ingresos. El nivel de Andorra sigue siendo el más bajo de Europa, por debajo del 37 % de España y el 45 % de Francia. Aunque la tendencia podría mantenerse a menor ritmo con el dinamismo inmobiliario y la llegada de residentes adinerados, ha descartado subidas generales de tipos o las demandas empresariales pasadas de un tope del 25 %.

Para el presupuesto de 2027 —año electoral—, el foco se mantiene en vivienda, sanidad, educación y la finalización de infraestructuras clave.

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