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Negocios·

Grandvalira Resorts empleará a 2.900 personas y asume millones en alojamiento

El operador andorrano de esquí usa camas de hoteles y apartamentos turísticos para alojar a los temporeros extranjeros ante una temporada de 122 días.

Claves

  • Grandvalira Resorts empleará a unas 2.900 personas este invierno, algo más que el año pasado.
  • Alojar al personal extranjero de temporada cuesta varios millones de euros al grupo, que recurre a camas de hoteles y apartamentos turísticos.
  • La temporada de esquí está prevista del 4 de diciembre al 4 de abril, si el tiempo lo permite, con 122 días de funcionamiento.
  • El grupo aspira a superar los 2,3 millones de días de esquí del invierno pasado, con la venta de forfaits de temporada estable.

Grandvalira Resorts afrontará la temporada de invierno con una plantilla de alrededor de 2.900 personas, ligeramente superior a la del año pasado, mientras asume un gasto de varios millones de euros para alojar a sus empleados extranjeros. El director de marketing, David Ledesma, expuso las cifras durante la feria de Andorra la Vella, y señaló que la escasez de vivienda obliga al operador de esquí a asumir unos costes que antes no tenía. Situó el impacto en las cuentas del grupo en varios millones de euros, sin dar una cifra exacta.

Para encontrar alojamiento para el personal de temporada, la compañía recurre a una combinación de fórmulas, entre ellas acuerdos con hoteles, el uso de apartamentos turísticos y la inversión directa en alojamiento. Este planteamiento tiene un efecto indirecto sobre el negocio turístico, porque camas que podrían destinarse a visitantes se asignan a los empleados. "Estamos quitando algunas camas que podrían ser para esquiadores, pero que tenemos que ceder para alojar a nuestros compañeros", afirmó Ledesma.

Grandvalira Resorts también estudia la construcción de viviendas para sus empleados, aunque no ha fijado un calendario. El grupo no ha especificado qué emplazamientos o modelos se barajan.

La temporada de esquí está prevista del 4 de diciembre al 4 de abril, si el tiempo lo permite, lo que supone 122 días de funcionamiento, un calendario más corto que el del año pasado que, según el grupo, no reduce sus ambiciones. Grandvalira Resorts aspira a superar los 2,3 millones de días de esquí registrados el invierno pasado. Ledesma recordó que, pese a la abundante nieve, más de diez de los dieciocho fines de semana de la temporada anterior se vieron afectados por nevadas o vientos fuertes.

La venta de forfaits de temporada se mantiene en su nivel habitual. El grupo vende alrededor de 22.900 pases al año entre el Andorra Pass, el Nord Pass, el Mountain Pass y los programas escolares, de los que unos 2.000 se venden durante la feria. Ledesma aclaró que comprarlos durante la feria no conlleva ningún descuento respecto a adquirirlos a partir del lunes.

Una de las novedades de esta temporada es la ampliación del Mobile Pass, que permite a los esquiadores acceder a los remontes con el pase en el teléfono sin necesidad de sacarlo del bolsillo, al mismo precio que la versión física.

En materia de contratación, el grupo afronta el proceso de selección internacional con más confianza. Según Ledesma, los departamentos de recursos humanos avisaron con antelación a los trabajadores de la necesidad de regresar a sus países de origen antes de incorporarse de nuevo para el invierno, lo que ha reducido las dificultades administrativas de la campaña anterior. Encontrar alojamiento y garantizar unas condiciones que sostengan la calidad del servicio siguen siendo los principales retos.

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