Volver al inicio
Negocios·

La crisis de vivienda en Andorra impulsa habitaciones compartidas diminutas a 525-950 euros al mes

La escasez de vivienda en Andorra sigue impulsando los precios de alquiler de habitaciones compartidas diminutas a 525-950 euros al mes en la plataforma Habitació.ad, con anuncios como 850 euros en

Sintetizado a partir de:
Bon DiaAltaveuLa Veu Lliure+3

Claves

  • Habitaciones compartidas diminutas en Andorra se alquilan por 525-950 euros/mes en Habitació.ad.
  • Anuncios en grandes sitios caen de 5.000 a 1.800 por demanda compradora y Airbnb.
  • Incentivos gubernamentales: exenciones fiscales, normas de co-living y 650 viviendas públicas.
  • Oposición critica el co-living por romantizar la pobreza en la escasez de vivienda.

La escasez de vivienda en Andorra sigue impulsando los precios de alquiler de habitaciones compartidas diminutas a 525-950 euros al mes en la plataforma Habitació.ad, con anuncios como 850 euros en Andorra la Vella, 650 euros en La Massana y 525 euros en Ordino. Estos espacios suelen ofrecer solo una cama y un escritorio, compartidos entre hasta cinco personas en zonas comunes como cocinas y baños, precios que antes eran habituales para apartamentos completos.

El creador anónimo de Habitació.ad lanzó el sitio para atajar el «desorden» de los grupos dispersos de Facebook y canales informales, donde los anuncios solían carecer de transparencia y usaban perfiles privados. La plataforma ofrece anuncios estructurados, filtros de búsqueda, perfiles de usuarios visibles que permiten el contacto directo entre buscadores y propietarios, moderación previa a la publicación, herramientas de denuncia y planes para una verificación mejorada, más detalles en los anuncios, filtros optimizados y emparejamiento de compañeros de piso. Sirve a usuarios diversos: recién llegados, trabajadores temporales, personas que reinician financieramente, locales ahorradores e internacionales que necesitan opciones flexibles todo el año, no solo en temporadas altas. El creador lo presentó como una iniciativa privada que organiza un mercado existente sin fijar precios ni sustituir roles gubernamentales, aunque abierto al diálogo sobre el sensible tema de la vivienda.

La demanda ha sacado los alquileres de los grandes portales. Los anuncios en Pisos.ad han caído de casi 5.000 hace cinco años a 1.800 ahora, según el CEO Toni Capella, mientras que Buscocasa tenía 834 esta semana. Los expertos lo atribuyen a la alta presión compradora que vende propiedades antes de su publicación online —especialmente obra nueva sobre plano, con la mitad vendida antes de la construcción— y a un menor stock de segunda mano tras la crisis de 2012. La expansión de Airbnb, el crecimiento económico y menos alquileres caros que llegan a los sitios agravan la escasez, aunque la actividad en los portales persiste con más anunciantes pero menos listados por agencia.

Los esfuerzos gubernamentales continúan en medio de la crisis. La ministra de Vivienda, Conxita Marsol, detalló incentivos con los comunes, como exenciones del IGI en materiales, normas relajadas para excavaciones, aparcamientos en planta baja o plantas extra para alquileres asequibles a precios regulados durante 10-15 años, con una propuesta en dos meses. Las normas de co-living, modeladas en los estándares de coworking de 2022, se esperan pronto, con habitaciones y baños privados obligatorios, espacios compartidos escalados y servicios de limpieza, promocionados como centrados en la comunidad para personal temporal como médicos visitantes.

Otras medidas incluyen 650 viviendas públicas para final de legislatura, una ley omnibus que libera 500 pisos turísticos, más de 1.000 cartas a propietarios de viviendas vacías y ayudas para la primera vivienda con 27 solicitudes, según la directora del Instituto Nacional de la Vivienda, Marta Alberch. Voces del sector apoyan el co-living: el CEO de Bomosa, Marc Taló, lo llamó una solución de mercado; Pere Augé señaló que podría liberar viviendas tradicionales; Maanam Aouraghe, de la Autoridad Financiera Andorrana, resaltó la inversión extranjera sostenida.

Marsol considera sostenible el crecimiento poblacional del 1,9 % en 2025. La oposición sigue crítica: Plataforma Som Veïns se burló del co-living como «romanticismo de la pobreza» en redes; la líder de Andorra Endavant, Carine Montaner, dijo que solo sirve para trabajadores estacionales en condiciones hacinadas, y urgió normas para habitaciones privadas dignas con teles y lavanderías que desbloqueen inversión.

Comparte el articulo en

Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: