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Policía registra piso turístico en Andorra la Vella por sospechas de prostitución

Las autoridades inspeccionaron un apartamento sin registrar tras denuncia del propietario, hallando ocho mujeres implicadas. El caso evidencia el auge de la prostitución organizada en alquileres temporales, con quejas vecinales y nexos con drogas.

Claves

  • Ocho mujeres turistas halladas en piso sin registrar en Avinguda Doctor Mitjavila, por alerta del propietario.
  • No se probó actividad ilegal; multa al dueño por infracción del ROAT.
  • Refleja aumento de prostitución en alquileres cortos para evadir controles.
  • Autoridades destacan detenciones en 2024-2025 y vínculos con tráfico de drogas.

La Policía de Andorra la Vella inspeccionó un apartamento turístico en la Avinguda Doctor Mitjavila durante la tarde del martes 9 de junio, después de que el propietario alertara a las autoridades por dificultades para cobrar el alquiler. Los agentes encontraron a ocho turistas mujeres en el interior, que se preparaban para marcharse y se sospecha que se dedicaban a la prostitución durante su estancia, aunque no se demostró ninguna actividad ilegal.

Las mujeres, todas de la misma nacionalidad, no habían sido registradas en el Registre d'Ocupació d'Allotjaments Turístics (ROAT), como exige la normativa para este tipo de inmuebles. La Policía ha iniciado un expediente administrativo contra el propietario por la infracción, con una multa prevista.

Las quejas de los vecinos por el constante flujo de personas habían generado preocupaciones similares en la zona con anterioridad, aunque esta intervención se originó directamente en la denuncia del propietario. El caso refleja el aumento generalizado de la prostitución en Andorra, donde los operadores alquilan pisos turísticos por periodos cortos —a menudo semanales, raramente superiores a un mes— antes de rotar ubicaciones y personal para evitar la detección.

Las autoridades registran más detenciones en 2024 y 2025 por facilitar la prostitución o proxenetismo, que afectan tanto a hombres como a mujeres. Los organizadores suelen mantenerse en segundo plano para eludir sanciones, mientras que las mujeres implicadas no enfrentan cargos y a menudo se consideran víctimas potenciales. La Policía realiza inspecciones esporádicas ante el creciente malestar vecinal por la entrada de grupos desconocidos en los edificios a cualquier hora.

En casos recientes han surgido vínculos con el tráfico de drogas, con decomisos destacados de sustancias como la "cocaína rosa" o tusi, a veces utilizada como servicio adicional o estimulante. La actividad se extiende por todo el país durante todo el año, desde zonas de esquí en temporada alta hasta enclaves urbanos centrales, aunque los trabajadores sexuales hombres siguen siendo poco habituales.

La inspección de Mitjavila no tuvo consecuencias penales, pero los responsables ven estas acciones como un elemento disuasorio contra el crimen organizado.

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