Càritas Andorrana ayuda a 563 personas en 2025 en medio de crisis habitacionales complejas
Càritas Andorrana gestionó cargas estables en 2025 pese a menos intervenciones, con vulnerabilidades agravadas por llegadas ante escasez de vivienda y carencias básicas. La directora Anna Villas anuncia su dimisión.
Claves
- Apoyó a 317 familias (563 personas) con 970 intervenciones, un 4% menos pero casos más complejos.
- Vivienda clave: gestiona 24 unidades que necesitan 600.000-800.000 euros en mejoras; cubrió pagos iniciales de alquileres.
- 63% mujeres, principalmente españolas (34%) y sudamericanas (32%); más demanda en Encamp (77) y Andorra la Vella (76).
- Anna Villas dimitirá a finales de agosto para rol en la diócesis de Urgell tras presentar el informe.
Càritas Andorrana apoyó a 317 familias, un total de 563 personas, en 2025, manteniendo un volumen global similar al del año anterior pese a una caída del 4% en las intervenciones, de 1.012 a 970. La directora Anna Villas presentó el informe anual ayer, señalando que, aunque el número de casos se ha mantenido estable, estos han ganado en complejidad, urgencia y vinculación a una mayor vulnerabilidad.
La organización abordó más de 1.000 problemas distintos, con el 61% de las intervenciones clasificadas como respuestas únicas o de emergencia. Más de la mitad de los atendidos —el 58%— fueron casos nuevos, lo que indica una llegada de familias en circunstancias precarias. Villas subrayó que la estabilidad en el número de casos no refleja progreso social, ya que las nuevas llegadas suelen evidenciar una fragilidad más profunda. Los esfuerzos principales se centraron en ayudar a personas en situaciones precarias o de exclusión, promover la autosuficiencia y cubrir necesidades básicas.
La vivienda siguió siendo un reto central. Càritas gestiona 24 unidades sociales o asequibles de un legado anterior, todas ocupadas al cien por cien en dos edificios envejecidos que requieren mantenimiento continuo. La entidad destina fondos de donantes y herencias para mejorar la habitabilidad, con reformas previstas estimadas en 600.000 a 800.000 euros para ambos inmuebles. Villas citó casos de familias aprobadas para alquileres asequibles del Gobierno pero incapaces de cubrir pagos iniciales de 1.500 o 1.800 euros, donde Càritas cubrió la diferencia. Enfatizó que las presiones por vivienda son crónicas, no exclusivas de 2025, y pidió un análisis gubernamental que incorpore datos de Càritas, Asuntos Sociales y la Cruz Roja para evaluar las necesidades nacionales de forma integral.
Los que buscaron ayuda fueron mayoritariamente mujeres (63%), con el 56% viviendo solas y el 26% en hogares monoparentales. Uno de cada diez eran mayores y el 8% jóvenes. Las nacionalidades incluían españolas (34%), sudamericanas (32%), andorranas (13%) y portuguesas (10%). La demanda se concentró en Encamp (77 familias) y Andorra la Vella (76), seguidas de Escaldes-Engordany (69) y Sant Julià de Lòria (48); Ordino registró solo cuatro. Las principales solicitudes involucraron dificultades económicas (22%), problemas de salud (16%), orientación (15%) y cuestiones laborales (12%). Los trabajadores sociales resolvieron el 74% de los casos mediante 746 acciones, que incluyeron información, programas internos y cobertura sanitaria.
Villas, también conocida como Anna Maria Villas, dejará la presidencia a finales de agosto o el 1 de septiembre como máximo tras su nombramiento como secretaria general y canciller de la diócesis de Urgell, un cargo que considera incompatible con sus funciones en Càritas. Ofreció su dimisión durante la asamblea general del lunes, lo que ha llevado a las delegaciones parroquiales a iniciar la planificación de la sucesión.
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