Maliense a juicio en Andorra por tráfico de cocaína y cannabis
Residente de 48 años enfrenta cargos por contrabando y distribución de grandes cantidades de cocaína y cannabis en las fronteras de Andorra. Detenido ebrio con drogas ocultas en el cuerpo, niega rol mayor pero admite ventas menores locales.
Claves
- Maliense de 48 años detenido en frontera del río Runer con 44 g de cocaína en el ano.
- Afirma drogas para uso personal; admite ventas pequeñas a dos vecinos en Ós de Civís.
- Policía halló 7.400 € en efectivo en su casa; vinculado a viajes a Lleida por suministros.
- Juicio en Tribunal de Corts con ayuda de educador por analfabetismo.
Un nacional maliense de 48 años residente en Ós de Civís se encuentra a juicio en el Tribunal de Corts de Andorra por tráfico continuado de grandes cantidades de cocaína y cannabis, que incluye transporte, importación, exportación y ventas.
El acusado, que vive en España desde 2004 y se mudó al enclave catalán en 2017, fue detenido el 7 de noviembre de 2024 en el paso fronterizo del río Runer. La policía descubrió unos 44 gramos de cocaína ocultos en su ano, envueltos en un condón y otros materiales. También estaba intoxicado en ese momento. Permanece en prisión.
Durante la primera sesión, el hombre ofreció el único testimonio escuchado hasta ahora. La fiscalía aún no ha especificado una pena, pero le acusa de contrabando y distribución de drogas en Andorra. Una operación conjunta de la policía andorrana y los Mossos d'Esquadra de Cataluña lo tenía vigilado previamente, alegando viajes frecuentes a Lleida para recoger suministros destinados a pequeños distribuidores y usuarios locales.
El acusado niega implicación a gran escala. Afirma que la cocaína era para uso personal, con compras habituales de 15 a 30 gramos —consumiendo de 1 a 1,5 gramos diarios— e insiste en que no tenía planes de llevarla a África. Admite haber vendido a solo dos hombres en Ós de Civís: unos 10 gramos (un gramo a 40 euros cada vez) a uno, y cinco gramos (un gramo en cinco ocasiones) al otro. Usaba una balanza para pesar las dosis, pero niega haber vendido cannabis, haber suministrado a nadie más o haber transportado drogas internamente antes. Dice que un proveedor de Lleida solía entregar directamente y que este fue un cruce puntual mientras estaba borracho.
Su abogado solicitó —y el tribunal aprobó— la presencia de un educador como facilitador, alegando su analfabetismo, conocimientos limitados de español y dificultades para seguir las preguntas en entornos judiciales. El testimonio se desarrolló en español, con francés cuando fue necesario. No entiende catalán.
La policía encontró 5.100 euros más 2.300 euros en su domicilio, que él atribuye a retiradas mensuales de 1.000 euros en efectivo de su cuenta bancaria en Escaldes-Engordany para ahorrar con vistas a un viaje a África, junto con remesas de 200-300 euros a su familia en Malí.
El juicio continúa con los testimonios de testigos y peritos.
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