El alcalde defiende restringir la terraza del bar de salchichas de Frankfurt por quejas de ruido
El alcalde de La Seu d'Urgell, Joan Barrera, mantiene el cierre a las 22.00 horas de la terraza del bar pese a no haber medidas similares en otros locales, por denuncias excesivas de ruido.
Claves
- El alcalde cita quejas excepcionales de ruido, llamadas a la policía y sonometría que supera límites.
- Los propietarios gastaron 10.000 € en insonorización y pararon proyecciones de fútbol exterior, pero el Ayuntamiento lo consideró insuficiente.
- La terraza excede dimensiones, invade vías y aparcamientos; hay fotos, vídeos de gritos hasta tarde.
- Los propietarios alegan falta de procedimiento y vulneración constitucional; el caso está en vía judicial.
El alcalde de La Seu d'Urgell, Joan Barrera, ha defendido la decisión de limitar los horarios de la terraza exterior de un bar de salchichas de Frankfurt en la Plaça Codina, calificando el caso de «indignante» ante las persistentes quejas de los vecinos. ⏎ ⏎Barrera ha reconocido que ninguna otra terraza de la ciudad ha enfrentado restricciones similares, pese a las quejas sobre otros locales. Justificó la medida de octubre —que obliga a cerrar la terraza a las 22.00 horas en lugar de medianoche— por un volumen excepcional de denuncias sobre ruido y aglomeraciones. Las quejas llegaron inicialmente a través del defensor del pueblo de un residente, acompañadas de llamadas repetidas a la policía. Los avisos colgados en edificios cercanos atrajeron más protestas, lo que llevó a dos reuniones con los vecinos afectados. ⏎ ⏎El Ayuntamiento afirma que pidió repetidamente soluciones a los propietarios antes de actuar para «garantizar la convivencia cívica». Los propietarios invirtieron unos 10.000 euros en tela insonorizante y dejaron de proyectar partidos de fútbol televisados al aire libre, pero los responsables lo consideraron insuficiente. La terraza también supera las dimensiones permitidas, con mesas y sillas que invaden el espacio público, incluidas calzadas, aceras y plazas de aparcamiento adyacentes, según vecinos que compartieron fotos, vídeos de clientes gritando hasta la 1.30 de la madrugada entre semana y atestados policiales con el periódico. ⏎ ⏎Una prueba clave es un sonómetro de julio realizado por el Govern catalán, solicitado por un denunciante, que detectó niveles de ruido por encima de los límites. La abogada del bar lo cuestiona, señalando que las mediciones a las 23.00 horas mostraron 62 decibelios tras ajustes desde 55 a las 22.00. Cuestiona inconsistencias, como afirmaciones de oír platos entrechocando junto a voces altas, y apunta a pruebas realizadas a las 2.00 horas cuando el local estaba cerrado, en medio del ruido de fiestas vecinales y botellones a unos 100 metros. La defensa argumenta que el proceso careció de la debida tramitación, vulnerando derechos constitucionales a la defensa al imponer restricciones sin audiencias adecuadas ni oportunidades de alegar, lo que podría ser motivo de nulidad. El asunto ha pasado ya a vía judicial, con los propietarios advirtiendo de un posible cierre. ⏎ ⏎Barrera ha reconocido tensiones más amplias en La Seu d'Urgell entre derechos al ocio, viabilidad empresarial y paz vecinal, admitiendo incertidumbre sobre soluciones a largo plazo. El Ayuntamiento insiste en que no busca arruinar el negocio, sino hacer cumplir la normativa.
Fuentes originales
Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: