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Agencia inmobiliaria de Andorra acepta fianza y cancela por puja más alta

Residente español pierde 12.000 € de fianza en casa de lujo tras anulación del acuerdo, supuestamente por oferta de 5.500 €/mes; familia en apuros

Sintetizado a partir de:
Altaveu

Claves

  • Pagó 12.180 € de fianza por casa de lujo a 4.000 €/mes; acuerdo confirmado tras referencias.
  • Agencia canceló una semana después por supuesta falta de documentos; devolvió dinero pero alquiló más caro.
  • Inquilino alega favoritismo a puja de 5.500 €; propietario cita saldos bajos y falta de declaración de renta.
  • Familia atrapada en mercado ajustado de Andorra, colegio limita opciones; quejas ante autoridades.

Un residente español en Andorra, padre de tres niños pequeños, denuncia que una agencia inmobiliaria de Massana aceptó su fianza de 12.180 € por un alquiler de lujo para cancelar el acuerdo una semana después, supuestamente en favor de un inquilino que pagaba más.

El hombre de 30 años, que vive en Llorts con su mujer y sus hijos de seis, siete y seis meses, negoció la casa de 500 metros cuadrados en Escàs de 5.000 € a 4.000 € mensuales. Hace tres meses vio el anuncio, presentó referencias y documentación sólidas, y recibió confirmación un martes de enero. La agencia le aseguró que la propiedad era suya tras revisar a otros candidatos, lo que le llevó a avisar a su casero actual de la salida el 1 de febrero, fecha prevista para firmar el contrato. Pagó dos meses de alquiler como fianza más 4.180 € en gastos.

La semana siguiente, la agencia se echó atrás alegando documentación insuficiente pese a las entregas previas. Le devolvieron el dinero, pero él sostiene que el motivo real salió a la luz en otro lado: un postor rival a 5.500 € mensuales. Describe sentirse «indefenso» en el ajustado mercado de alquileres de Andorra, donde el colegio de Ordino de sus hijos limita las opciones —zonas lejanas como Juberri implican 90 minutos de trayecto, mientras que Pas de la Casa solo ofrece pisos de 100 metros cuadrados—. Ha consultado abogados, que señalan que estos casos son habituales, y presentado quejas ante la Autoritat de Supervisió del Joc d’Andorra (AGIA), que le remitió al Institut Nacional de l’Habitatge. Ninguna ha respondido, dice. No ha podido contactar con la propietaria, enriquecida hace poco por la venta de un piso; su abogado le ordenó no enviarle mensajes. Acusa a la agencia de avisar a competidores pese a la reserva.

El hijo de la propietaria ofrece una versión distinta. Confirma la fianza pero dice que el inquilino resultó «no solvente» al no presentar la declaración de la renta solicitada. Aunque la confianza inicial llevó a aceptarlo —pese a ofertas más altas—, la agencia recibió después extractos bancarios con saldos bajos que minaron la confianza. «Quizá deberíamos haber pedido la declaración antes de aceptar la fianza», dijo, añadiendo que su madre ya no confiaba en el candidato. La casa se ha alquilado a un precio «un poco más alto» que 4.000 €, no los 5.500 € alegados, afirmó. «Si quiere demandar, que demande», añadió, restando importancia a la situación familiar del inquilino.

El residente, que pidió anonimato y gana bien pero «no es millonario», sigue buscando entre la escasa oferta. «Nos tratan como basura. Imagina si no tienes dinero», dijo.

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