Volver al inicio
Otros·

Coordinadora per l’Habitatge Digne amenaza con protestas por desbloqueo de alquileres sin topes

La Coordinadora advierte de acciones escaladas si el plan del Gobierno no incluye límites a los alquileres y protecciones contra desahucios; detalles de proyecto filtrado.

Sintetizado a partir de:
ARAEl PeriòdicAltaveuDiari d'AndorraBon Dia

Claves

  • El grupo exige topes a los alquileres, contratos indefinidos, protecciones contra desahucios y límites a alquileres turísticos o habrá grandes protestas.
  • Desbloqueo por fases: contratos anteriores a 2012 finalizan en 2027; posteriores se extienden hasta 2032 con ajustes limitados al IPC.
  • Subidas escalonadas para nuevos o renovaciones: hasta 25% en 5 años para bajos (€≤8/m²), exclusiones para lujo.
  • Sindicatos rechazan el plan ante subidas del 25% en alquileres frente a crecimiento salarial del 6%; propietarios lo ven como prórroga encubierta de controles.

La Coordinadora per l’Habitatge Digne ha advertido de protestas escaladas si el plan de desbloqueo de alquileres del Gobierno, previsto para empezar en enero de 2027, no incorpora exigencias como topes a los alquileres, contratos indefinidos, un índice de precios de referencia, mediación neutral, negociación colectiva, protecciones contra desahucios, cierre de la laguna del “trampa infantil” y límites a los alquileres turísticos mediante certificados de habitabilidad. Tras dos años de consultas y modelos como las restricciones suizas a contratos temporales, el grupo planea relanzarse como Sindicat d’Habitatge d’Andorra con secciones parroquiales para movilizarse contra especuladores, argumentando que el rechazo rompería la confianza y superaría las manifestaciones de 2023.

Borradores filtrados del proyecto de ley, compartidos con aliados parlamentarios y ahora públicos por informes mediáticos, delinean un enfoque por fases hasta 2032. Los contratos firmados en 2012 o antes acabarán las prórrogas obligatorias el 1 de enero de 2027, permitiendo terminación libre o renovación. Los posteriores obtienen prórrogas automáticas sin acuerdo: 2013-2014 hasta 2028; 2015-2016 hasta 2029; 2017-2018 hasta 2030; 2019-2020 hasta 2031; 2021 hasta 2032. Los ajustes de renta en estos periodos están limitados al IPC si así se acordó originalmente.

Para renovaciones de cinco años o nuevos contratos —mismos o distintos inquilinos— las subidas se escalonan por precio actual por metro cuadrado, repartidas en cinco años más IPC: ≤8 €/m² hasta 25% total (5% anual); 8-9 €/m² al 20% (4%); 9-10 €/m² al 10% (2%); 10-12 €/m² al 5% (1%); >12 €/m² solo IPC. Los topes aplican por igual para retener inquilinos y frenar desahucios por subidas. Exclusiones para unidades de lujo (>150 m² o >2500 €/mes sin parking/suministros), viviendas unifamiliares, obras mayores de seguridad/higiene, residentes pasivos o propiedades vendidas para ocupación propia/familiar. También se propone un registro de alquileres, servicio de inspección y sanciones. Unos 4000 contratos están en o por debajo de 8 €/m².

Las filtraciones han tensado las relaciones entre el equipo de la ministra de Vivienda Conxita Marsol y el grupo parlamentario Demòcrata más apoyos mayoritarios, acelerando una versión final para aprobación en el Consejo de Ministros el próximo martes. Los parámetros iniciales están en revisión; las discusiones podrían acortar el plazo a tres años, finalizando en 2029. En un breve navideño, el jefe de Gobierno Xavier Espot y Marsol insistieron en la finalización antes de fin de año para aviso de un año, instando a inquilinos a viviendas públicas o ayudas. Espot señaló que controles prolongados asfixian la oferta; Marsol citó 300 cartas a propietarios de vacíos, con 1800 más previstas, más sanciones y resultados en 3-4 meses.

Unió Sindical d’Andorra (USdA) rechaza el plan de plano, advirtiendo que agrava la crisis ante subidas del 25% en alquileres frente a incrementos del 6% en el salario mínimo y estancamiento del sector privado, erosionando el poder adquisitivo, expulsando talento y jubilados, y ampliando desigualdades. Exige salarios ligados al IPC y paralización total.

La Associació de Propietaris de Béns Immobles d’Andorra (APBI) califica el borrador de “prórroga encubierta” de controles, no desregulación real, ignorando causas como +2000 nuevos residentes el año pasado frente a oferta estática. La mayoría de contratos están en 500-1000 € mensuales (6-10 €/m²), lejos de nuevos listados; subidas limitadas pasan por alto costes crecientes, arriesgando recortes en mantenimiento, salida de inversores y contracción del parque. La APBI urge retrasar la aprobación para revisión profunda y ayudas estatales a vulnerables en vez de cargas a propietarios.

Las colas de vivienda pública persisten: 44 solicitudes para 22 unidades en Encamp (ex-Hotel Hermus, 45-65 m²: 12 de un dormitorio, 8 de dos); 70 avanzando en Arinsal; Font de Ferro pendiente. Más de 200 en listas nacionales; extras podrían acoger profesionales como médicos a corto plazo. Criterios de ayudas al alquiler endurecidos: renta >30% ingresos, sin propiedad, límites de tamaño; excepciones para víctimas de violencia o menores. De enero a noviembre, 1838 ayudas por 4,38 millones de euros; ~10% podrían redirigirse. Iniciativas parroquiales van lentas: Encamp aprobó una ayuda de 2994 € de cinco (dos rechazadas, dos pendientes); dos cohabitaciones intergeneracionales; otras paradas pese a apoyo nacional.

Comparte el articulo en

Fuentes originales

Este articulo se agrego a partir de las siguientes fuentes en catalan: